Estima inadmisible exponer salud SD a tarifas de basura en Duquesa

17_03_2017 HOY_VIERNES_170317_ El País12 A

El ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Francisco Domínguez Brito, consideró inadmisible que la empresa Lajún Corporation pretenda supeditar la salud ambiental del Gran Santo Domingo a las tarifas por el vertido de los desechos sólidos en el vertedero de Duquesa.
Tras una reunión con los alcaldes de la Mancomunidad del Gran Santo Domingo y de la Federación Dominicana de Municipios (Fedomu) Domínguez Brito, informó que llevará una contrapropuesta sobre las tarifas por vertido de basura a la empresa Lajún de parte de los ayuntamientos.
Pero advirtió a Lajún, que maneja el vertedero de Duquesa, que la solución al conflicto por las tarifas no puede supeditarse poniendo en riesgo la salud de la población.
Mientras la crisis provocada por la empresa ya se siente en el Gran Santo Domingo donde ayer la estación de transferencia en Villas Agrícolas estaba llena y la fila de camiones era kilométrica para entrar al vertedero de Duquesa.
Domínguez Brito informó que hay una voluntad de diálogo con la empresa Lajún pero “no es posible, no es tolerable, no es admisible las medidas que se puedan tomar de restricción en materia de horario que limité a las alcaldías realizar su trabajo”.
Tras la reunión, en la sede de la Federación Dominicana de Municipios, Domínguez Brito, expresó que se comunicaría ayer con la empresa Lajún para hacer la propuesta tarifaria que implicaría un gran sacrificio para las fianzas de los cabildos.
Calificó de intolerable que las negociaciones entre los cabildos del Gran Santo Domingo y la empresa que administra Duquesa esté supeditada a amenazas ambientales.
“Advertimos que es sumamente riesgoso y peligroso llevar este diálogo poniendo en riesgo la salud de los habitantes del Gran Santo Domingo, por lo que esperamos obtener los resultados esperados lo antes posible”, manifestó el ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
El recorte en los horarios para el vertido de los desechos sólidos, de 8:00 de la mañana a 5:00 de la tarde y el cierre sábado y domingo, coloca a los ayuntamientos entre la espada y la pared, ya que los recolectores apenas pueden tirar un viaje al día, lo que provoca un gran déficit en las ciudades que tardarían en recuperar una semana por cada día en esa situación irregular.