¿Estrategia de la defensa? Ana Julia Quezada, dominicana acusada de matar niño en España, cambia su apariencia en segunda etapa del juicio

Ana Julia Quezada
Ana Julia Quezada

La dominicana Ana Julia Quezada, autora confesa de la muerte del niño Gabriel Cruz, hijo de quien era su pareja en España, se presentó a la segunda jornada de su juicio con un nuevo look.

Cuando fue arrestada el 11 de marzo de 2018 la acusada tenía el pelo afro, y el día de ayer llegó a la Audiencia Provincial de Almería (sureste), con un cabello todo lizo.

Juicio

La acusada se enfrenta desde este lunes a juicio, en el que la Fiscalía pide para ella prisión permanente revisable, la máxima condena que contempla la ley española.

Quezada, esta en prisión preventiva desde su detención desde que fue apresada en 2018, se enfrenta a la pena de prisión permanente revisable, contemplada para asesinatos especialmente graves, y supone el cumplimiento íntegro de entre 25 y 35 años de cárcel dependiendo del delio.

Además, el Ministerio Fiscal pide diez años más de cárcel por sendos delitos de lesiones psíquicas a los padres del menor y casi un millón de euros por reparación del daño moral a la familia, así como los gastos generados por la búsqueda.

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Acusación 

En su acusación, el ministerio fiscal señala que el asesinato se produjo el mismo día de la desaparición del niño, el 27 de febrero del año pasado, por “asfixia mecánica” y que para ello, “utilizó una fuerza desproporcionada con respecto a la del menor”.

Pese a que mató al pequeño el mismo día en que desapareció, mantuvo silencio y participó en la búsqueda del menor que las autoridades emprendieron y que se prolongó durante doce días de angustia para su familia.

Gabriel Cruz

Gabriel Cruz

Declaración

En su declaración recalcó entre lágrimas su versión de que el niño estaba jugando con un hacha y, al decirle que tuviera cuidado, él le dijo que era “fea”, no era su madre y que se volviera a su país.

“Simplemente le tapé la boca, no quería hacerle daño al niño, quería que se callara”, declaró Quezada, de 45 años, sobre el suceso ocurrido el 27 de febrero de 2018, y que causó una conmoción nacional en España.

El pequeño Gabriel fue buscado durante doce días de su casa de Níjar, una zona rural de la provincia de Almería. Tras una búsqueda que implicó a miles de persona, la acusada fue detenida con el cadáver del niño en el maletero de su automóvil, después de que lo hubiera desenterrado para cambiarlo de lugar.

Tras ser detenida, confesó ser la autora de la muerte, aunque aseguró que no quiso hacerlo, y en su declaración de hoy mantuvo esa versión.

La acusada afirmó ante el tribunal que utilizó las dos manos para asfixiar al niño, aunque no recuerda si ejerció una fuerza “desproporcionada” para callarle, ya que “fueron momentos muy rápidos, estaba muy nerviosa”.

“Le tapé la boca y la nariz con la mano, de lo demás no me acuerdo, cuando lo dejé ya no respiraba”, añadió.

Explicó que después tuvo “mucho miedo”, se quedó “paralizada” y “no sabía que hacer”, porque “nunca he tenido intención de hacerle daño a Gabriel”, por lo que insistió en que se ve “inocente”.

En cambio, la acusación aseguró el lunes, durante la primera sesión del juicio, que los exámenes forenses apuntan a que la acusada primero golpeó repetidamente al menor y luego lo asfixió al ver que todavía respiraba.

Ana Julia Quezada llegó a España en 1995 y se instaló en Burgos, al norte de España, junto a una hija. Posteriormente se casó y tuvo otra niña.

La mayor de ellas falleció en 1996 al caer desde una ventana de una vivienda de Burgos, a un patio interior, un caso que se cerró como una muerte accidental. Años más tarde se mudó al sur donde conoció al padre de Gabriel.