Estudiantes Chile impulsaron las protestas sociales

Recent university graduate Catalina Santana, 18, poses for a portrait prior to interview in Santiago, Chile, Dec. 2, 2019. Nearly two months ago, Santana jumped a turnstile in the Santiago metro and helped launch a movement that changed the course of Chilean history. (AP Photo/Esteban Felix)
Recent university graduate Catalina Santana, 18, poses for a portrait prior to interview in Santiago, Chile, Dec. 2, 2019. Nearly two months ago, Santana jumped a turnstile in the Santiago metro and helped launch a movement that changed the course of Chilean history. (AP Photo/Esteban Felix)

Hace casi dos meses, Catalina Santana saltó un torniquete en el metro de Santiago y ayudó a avivar un movimiento que cambió el curso de la historia chilena.
Las protestas estudiantiles que arrancaron el 18 de octubre por un alza de tarifas del metro rápidamente se transformaron en un llamado nacional para la igualdad socioeconómica y mejores servicios sociales que llevaron a millones a las calles y obligaron al presidente Sebastián Piñera a aumentar los beneficios para los pobres y desfavorecidos y comenzar un proceso de reforma constitucional.
Sin embargo, Catalina, de 18 años, sigue en la lucha. Aunque la fuerza de las protestas ha disminuido, ella y otros miles de jóvenes siguen saliendo a las calles de la capital chilena y otras ciudades diariamente para exigir que el gobierno cumpla con sus promesas.
Catalina, una joven trigueña, contó a AP que “con mi mamá, con mi hermano Nicolás, que es abogado, marchamos juntos en la marcha más grande de Chile”, en alusión a la histórica concentración que el 25 de octubre congregó a 1,2 millones de personas en una plaza de Santiago. Dice que su hermano Rodrigo, un médico que trabaja en la localidad agrícola de Curacaví, también ha salido a protestar porque ve a diario “cómo sus pacientes no reciben la atención que merecen, la falta de medicamentos y muchas negligencias porque no hay médicos especialistas suficientes”.