Estudio cita debilidades de dos hospitales de Salud Pública

La falta de motivación al personal, la inexistencia de evaluación del desempeño y la ausencia de un perfil epidemiológico en las áreas de acción son sólo algunos de los problemas más graves detectados por un Diagnóstico de Calidad y Transparencia realizado en los hospitales Darío Contreras, de Santo Domingo, y Jaime Mota, de Barahona.

El Diagnóstico fue realizado por José Oviedo, consultor de Participación Ciudadana y Transparencia Internacional.

Aunque los investigadores hallaron una actitud de receptividad en los hospitales en cuestión, observaron que algunos aspectos como la relación de los médicos con el gobierno, la productividad y el pago por servicios son temas de alta sensibilidad en la práctica.

“La información está fragmentada en áreas especializadas con escasa vinculación entre sí”, asegura el informe del diagnóstico.

Tampoco existe un mecanismo formal de desempeño hospitalario, lo que implica que ese aspecto no se toma en cuenta para la toma de decisiones.

La oferta hospitalaria no responde científicamente a la demanda.

En el acto de presentación  estuvieron el coordinador general de Participación Ciudadana, Francisco Checo;  el director ejecutivo, Javier Cabreja;  la directora del Seguro Nacional de Salud (SENASA) y consultores de salud.

Jaime Mota.  Este centro, de vital importancia para la provincia de Barahona, entre el 15 al 20% de los pacientes que recibe son inmigrantes haitianos, particularmente parturientas.

A él tiene acceso la población más pobre de la zona, la cual tiene elevados índices de pobreza.

Los problemas de este hospital también son significativos, no existe un protocolo actualizado de atención médica. Tampoco existe un mecanismo para regular la mortalidad por infecciones nosocomiales.

“Garantizar la calidad y la trasparencia en este hospital sería un recurso relevante en la estrategia regional de mejoramiento en las condiciones de vida de los pobres”, sostiene una de las recomendaciones del diagnóstico.

En este hospital se mide el ausentismo laboral y existen herramientas para medir la mortalidad por tipos de enfermedades.

En ambos hospitales existe receptividad para la información, aunque algunos puntos son de alta sensibilidad como la relación gremio-gobierno.

El estudio sugiere poner atención al incentivo y formación de los recursos humanos. El seguimiento a los indicadores de productividad de médicos y enfermeras es muy desigual, pues por un lado, el control para las enfermeras es estricto, pero esos controles no están para los médicos.

Las enfermeras de Barahona están bien preparadas, tienen post grado y maestría. Tienen maestría en gestión hospitalaria.

Las claves

1.  Resultados

El cuadro resultante en la gestión de recursos humanos es similar en los dos hospitales del Estado.

2. Jaime Mota

La calidad del Jaime Mota de Barahona se concentra en sus enfermeras, pero no se tiene suficiente información en el área de recursos humanos.

3. Centralización

La selección de los recursos humanos sigue concentrada en Salud Pública, contrario a lo que se había planteado en la reforma.

4. Competitividad

La distribución de los recursos humanos del hospital no están basados en la demanda y la competitividad.

4. No disponible

La nómina del hospital no está disponible en Barahona.

5. Taponamiento

Desde 1997, la secretaría de Salud Pública no abre concursos para nombrar médicos.