Estudio Deportivo. Vian Araujo Puello

Nuevo reto
En enero del 1993, las Águilas Cibaeñas consiguieron el onceno título de su historia en la Liga Dominicana. En ese momento empezaba la fructífera historia del equipo amarillo en la última década del siglo pasado, una que se extendió durante los primeros ocho años de este nuevo milenio.
Para ese enero, los Tigres del Licey tenían el liderato con 14 títulos y los Leones del Escogido marchaban en el segundo lugar con 12. Fue tan espectacular el vuelo del Águila, que para el 2008 lograron ser el primer equipo en llegar a 20 coronas en nuestro béisbol, con el famoso “majaguazo” en la voz de la leyenda Papi Pimentel, cuando Rafael Furcal le conectaba el batazo al zurdo de grandes ligas, Dámaso Marte.
Ese fue el último campeonato obtenido por las Águilas y Félix Fermín. Luego han ido a dos finales, en las cuales han caído derrotadas a manos de los Leones del Escogido.
El fenómeno de las Aguilas Cibaeñas durante ese lapso del 1993 al 2008, se dio a base del mismo núcleo de jugadores, dirigencia, gerencia y presidencia. Los cito a todos, ya que cada uno tuvo incidencia en el éxito amarillo.
Entre Winston, Polonia, Tejada, Batista, los Félix, Mendy, Memo, El Rey Arturo, El Cuchillo Hernández, Arnaldo y muchos otros, acostumbraron al fanático a ganar cada año o al menos ir a la Final, si no era eso, era un fracaso en el Cibao.
Esa generación pasó, cumplió y lo dio todo por su equipo. Ahora son otras caras, otros que seguro hacen el intento de poder mantener el brillo amarillo en alto, tal cual como lo hacen los otros cinco equipos en la Liga, hoy más equilibrada por el Draft.