EU trató influenciar comicios Irak

WASHINGTON (AFP).- El gobierno del presidente George W. Bush intentó hacer pesar su influencia sobre el resultado de las elecciones iraquíes de enero, usando operaciones encubiertas para evitar una victoria aplastante de los musulmanes chiítas pro-Irán, de acuerdo con un artículo publicado el domingo por la revista estadounidense New Yorker.

El gobierno Bush debatió el año pasado si debería dar apoyo directo al ex primer ministro interino israelí Iyad Allaw, un chiíta laico que contaba con apoyo de altos funcionarios estadounidenses, visto como cercano a Estados, según el artículo.

Este plan de Washington fue combatido por organizaciones no gubernamentales que fueron llamadas para ayudar con las elecciones, ante lo cual el subsecretario de Estado Richard Armitage puso fin al proyecto, según el artículo.

No obstante, en el mismo período, “la Casa Blanca puso en marcha un programa altamente secreto por el que se autorizó a la CIA a suministrar dinero y otros tipos de apoyo a candidatos políticos en ciertos países, quienes, desde el punto de vista de la administración, querían difundir la democracia”, dijo la revista, citando a ex altos funcionarios militares y de inteligencia.

“El programa fue general, pero no hay duda de que Bagdad fue una piedra en el camino”, declaró recientemente un ex alto funcionario de la CIA. Y, en efecto, la autorización a la CIA fue resistida por la diputada demócrata Nancy Pelosy, según New Yorker.

Sin embargo, después de la reelección de Bush en noviembre, el gobierno dejó atrás la oposición de Pelosy y decidió intervenir en forma encubierta en las elecciones iraquíes, según oficiales de inteligencia y militares citados en el artículo.

Estos altos funcionarios dijeron que las operaciones fueron mantenidas parcialmente “sin registro”, usando funcionarios jubilados de la CIA y de otros departamentos con fondos no necesariamente suministrados por el Congreso.

“El genio de la operación reside en las operaciones entre bambalinas; contamos con mano de obra contratada para este trabajo”, dijo un ex alto oficial de inteligencia citado por la revista.

Por otra parte, altos funcionarios de las Naciones Unidas fueron citados por la revista diciendo: “La intención de la embajada de Estados Unidos era asegurarse que Allawi permanecería como primer ministro, y trataron de hacerlo manipulando el sistema”.

La lista de Allawi terminó en tercer lugar en las elecciones de enero, con menos del 14% de lso votos, mientras que el 48% de los sufragios fue conquistado por la principal lista chiíta, respaldada por el Gran Ayatolá Alí al-Sistani y 25%, por los kurdos.