Evangélicos piden consenso para TLC

POR FIOR GIL
La Confederación Dominicana de  Unidad Evangélica (CODUE) exhortó ayer a los legisladores, empresarios y líderes políticos a consensuar los aspectos divergentes del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, cuya aprobación considera fundamental para el desarrollo económico del país.

El CODUE expresa que los Estados Unidos son el principal socio de la República Dominicana.

Los tratados de libre comercio proveen la oportunidad de mayores inversiones de capital foráneo en nuestros países, fortaleciendo la economía local y permitiendo la creación de una banca robusta para futuras intervenciones creativas de Estados Unidos, sostiene el CODUE.

A juicio de la entidad cristiana América Latina carece de atracción a cualquier tratado de comercio o aún a las inversiones de capital norteamericano, ya que siendo el pluralismo de opiniones públicas y políticas provee un estado permanente de ansiedad al inversionista común.

Señala que tanto la República Dominicana como los países Centroamericanos están en desventaja en lo que respecta a la selección de la inversión de capital foráneo, en comparación con la homogeneidad política y cultural de los países subdesarrollados de Asia.

Con relación a esto, dice el CODUE, debemos agregar que bajo la disciplina de tratados de comercio se incrementa el desarrollo económico de los pueblos, haciendo provisión para un despertamiento de consciencia nacional y esto contribuye a disminuir la inmigración desmedida.

Dice que los argumentos que se han presentado en contra del CAFTA-RD son de carácter generalizados que arrojan más la impresión de originarse en mentalidad de intereses especiales antilatinoamericanos, quienes han querido limitar el desarrollo máximo de estas economías.

La Confederación de Unidad Evangélica considera como un dato interesante analizar la dinámica política que aflora actualmente en Sur y Centroamérica cuando nueve presidentes electos democráticamente ascienden al poder con una plataforma de carácter económico y socialista, lo cual sin dudas alguna esta tomando por sorpresa al gobierno de los Estados Unidos.

“Este indicativo, – agrega- ” esta relacionado con la trayectoria de limites impuestos por intereses ante mencionados y que han provocado una actitud no saludable para la estabilidad de la economía.

A corto plazo el CAFTA-RD hace provisión para la creación de  empleos en Estados Unidos, debido a que la materia prima producida en Estados Unidos esta accesible a las industrias que se han de establecer mediante la inversión de capital foráneo.

La dinámica del intercambio es tan antigua como la moneda misma y siempre produjo, luego de ciertos ajustes, una fortaleza en las economías locales. Esto quiere decir que lo que hoy se critica como exilio de empleo impuesto por la globalización y el cambio económico no es más que una reacción de ajuste temporal que produce a largo plazo más fuertes  economías internacionales, estima la CODUE.

Al mismo tiempo sostiene que el TLC provoca un reto para la industria de Estados Unidos para mejorar la producción y ser más eficiente en el manejo de capitales foráneo.

Considera que un factor determinante es la educación de la juventud la cual debe ser retada a desprenderse de un sistema económico industrializado que se da producto de la realidad económica de los años 50, y provocar en las mentes jóvenes la innovación y desarrollo de nuevas maneras de fomentar la economía local.

Afirma que el tema de la explotación de nuestros recursos humanos y laborales debe ser cuidadosamente evaluado mientras vemos los beneficios del mejoramiento en la amistad de Estados Unidos y Latinoamérica.

El documento del CODUE es responsabilidad de su presidente reverendo Reynaldo Franco Aquino y su director ejecutivo, reverendo Mariano Sánchez, quienes exhortan a que se depongan los intereses personales para que primen los intereses de la nación frente al desafío del TLC y la reforma fiscal.