Evitemos otra tiranía

Hay la presunción de que no se van a cometer más robos, pero la mayoría de los  que  detentan el poder han demostrado que son unos tragaldabas. Si ustedes no lo creen, por qué la JCE supervisa una convención de un partido político y dizque no posee registro  de la misma pero, ¿cómo es que funcionan esas oficinas? Señores no sigan  burlándose del pueblo dominicano, porque éste le puede pasar facturas. Ejemplos en nuestra trágica historia sobran desde la colonia hasta Trujillo.

Me voy dentro de unos días a un país donde la democracia es un templo, donde podré por unos días soñar como cuando fundamos la Juventud Revolucionaria Dominicana, que luego se convirtió en Juventud Democrática. Fueron grandes sueños, que hoy son destruidos por un nuevo Trujillo vestido de demócrata; ojalá todo el pueblo se una y demos un ejemplo en América ¿Somos soñadores? La vida no es otra cosa que soñar para poder vivir. Solamente un poema nos permite soñar. Recuerden los grandes poetas de este mundo desde Heine, Pedro Mir, hasta los jóvenes que en su época formamos el gran poema dominicano. Pensemos en el amor, es teatro, es idealismo y todavía soñamos porque la vida es así, solo el amor a todas las cosas, produce la libertad. Dios nos creó para ser humanos, no tiranos.

Fuimos muy pobres, trabajadores, empleados, funcionarios, embajadores, pero nunca ofendimos ni atropellamos  a nuestros congéneres, porque combatimos con la verdad y solo la verdad. Por eso no tenemos colas que nos pisen ni tenemos guardianes, somos seguidores de Duarte, y solo a él responderemos, lo demás, no lo puede ofrecer el futuro  del país. Decimos esto, por lo  que puede venir a RD, que es más negro que una noche de tormenta. ¡Ojalá no vuelva a suceder otro abril de 1965! Salvemos a R.D., porque como dijo el poeta mexicano “somos exactamente todo aquello contra lo que luchamos cuando teníamos veinte años”. Porque no podemos ignorar la ineficiencia moral en la cual nos ha sumido el PLD, somos cada día que pasa más pobres y cada vez más incompetentes. Y no debemos permitir otra tiranía.