Evolución profesional de César Medina

Ubi Rivas.

Las distancias que las circunstancias imponen, recordando a propósito que el hombre es marioneta de las circunstancias, de ninguna manera consiguieron mellar, anular ni desatar los afectos desde Última Hora 1971-74 con César Medina, Guarionex Rosa, Virgilio Alcántara, Juan Bolívar Díaz, Aníbal de Castro, Gregorio García Castro y Juan Manuel García, formidable equipo de periodistas todos estrellas.
César Medina, Virgilio Alcántara y Aníbal de Castro se decantaron por la diplomacia como jefes de misiones en varios importantes países: Guarionex Rosa en su momento fue diplomático en Washington (cónsul) y embajador en Puerto Príncipe y Quito, y debiera reincorporarse para responsabilidades similares por el presidente Danilo Medina, sugerencia por segunda vez.
Hoy que César Medina se desempeña como viceministro de Exteriores, idóneo asesor del canciller Miguel Vargas, es la ocasión propicia para que sugiera a su jefe inmediato reinsertar en el servicio exterior a Guarionex Rosa, Eladio Knipping Victoria, Jesús María Hernández Sánchez, Manuel Morales Lama y Alberto Despradel (Chico) y Roberto Álvarez, todos estrellas, e incorporar a nuestra burocracia diplomática valores poco comunes, que secunden la ofensiva internacional grandota del presidente Medina, envuelta en propósitos medulares para los intereses de su gobierno y del país.
Sugerencia procedente en tres vertientes, la primera, la calidad humana de César Medina y su reincidente solidaridad para sus afectos, que su evolución profesional y desempeño delicado público no le ha alterado nadita, y final, el alto interés en aprovechar experiencias y talentos de esas figuras públicas, redituables para el país y el presidente.
Figuras públicas relegadas al olvido, cuando son necesarias para remozar nuestra Cancillería.