Exclusiones injustificables

Las autoridades encargadas de vigilar el cumplimiento de las pautas del Seguro Familiar de Salud (SFS) están pasando por alto exclusiones de asistencia en perjuicio de afiliados del régimen contributivo de la seguridad social. Un caso patético es el del tratamiento para padecimientos mentales y de la conducta, que muchas ARS han excluido de sus paquetes de cobertura. El presidente de la Sociedad Dominicana de Psiquiatría, doctor Vicente Vargas, ha denunciado esta conducta y ha advertido que quienes así proceden están violando la Ley 12-06, de Salud Mental. Se trata de una exclusión que no tiene justificación alguna, pero que las autoridades han estado pasando por alto.

También están siendo afectados los pacientes de trastornos visuales que requieren cirugía o procedimientos oftalmológicos especializados. La queja en este sentido es del doctor Jaime Núñez, presidente de la Sociedad Dominicana de Oftalmología, quien afirma que están fuera de cobertura la facoemulsificación y diversos procedimientos para corregir estrabismo; así como las cirugías de retina con láser, aceites de silicona, gases y perfluorocarbonos. En ambos casos están siendo afectados afiliados al régimen contributivo de la seguridad social, que deberían tener cubiertos esos servicios. Las autoridades sanitarias están en el deber de hacer cumplir todas y cada una de las pautas de servicio médico para los asegurados.

TODOS  A UNA CONTRA EL RUIDO

Los niveles de ruido en las principales ciudades dominicanas sobrepasan con mucho el límite a partir del cual se producen en nuestro organismo reacciones fisiopatológicas muy perjudiciales para la salud, pues afectan la respiración, el pulso, la estabilidad de la presión arterial, el oído, la digestión y el buen desempeño neuromuscular, entre otras funciones vitales. Muchos daños causados por exposición prolongada a ruido excesivo son permanentes.

Esta peligrosidad más que justifica que nos unamos con entusiasmo al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, para realizar una campaña de prevención del ruido que tiene por objetivo librarnos de sus efectos perjudiciales para la salud y la calidad de vida. Es necesario que cobremos conciencia sobre los efectos letales de la contaminación sónica. Combatir el ruido es gratis, saludable y no requiere experiencia. Todos a una contra ese enemigo.