Éxito escolar

KEDMAY T. KLINGER BALMASEDA
klinger_psicología@yahoo.es
Las escuelas cumplen una función crucial en el desarrollo saludable del niño. Es en la escuela donde prueban sus capacidades intelectuales, físicas, sociales y emocionales para averiguar si satisfacen los criterios establecidos por padres, maestros y la sociedad en general. También es ahí donde adquieren la confianza en su habilidad de dominar su mundo y establecer relaciones sociales con sus compañeros.

En la escuela los niños enfrentan demandas y expectativas que difieren notablemente de las del hogar. Veremos que hay grandes variaciones en su adaptación a ellas, en su capacidad para el pensamiento crítico, en su éxito escolar general y en la función que sus padres cumplen al ayudarlos a aprender.

Cualquiera que sea la escuela, siempre hallan una enorme brecha entre lo que es aceptable en la casa y las nuevas demandas del aula. Entre mayor sea la brecha, más difícil será el ajuste. Por eso, debemos saber escoger el adecuado Centro Educativo y la correcta filosofía como centro para nuestros niños/as, que sean coherentes con los valores y principios del hogar.

Debemos tener presente que el éxito con que hagan la transición, depende de los antecedentes familiares, el medio escolar y las variables del desarrollo individual; así mismo, influirá cuán bien hayan enfrentado las cuestiones de dependencia, autonomía, relaciones con las figuras de autoridad, la necesidad de controlar la agresión y los impulsos de la conciencia.

Para desarrollar el razonamiento, los maestros deben estimular a los alumnos con problemas y materiales interesantes. El objetivo es incrementar la curiosidad, fortalecer la capacidad de cuestionar, desenvolver conceptos relacionados, alentar la valoración de alternativas y ayudar a los estudiantes a elaborar y probar hipótesis. Es preciso resaltar que los niños se ayudan a resolver problemas y dominar conceptos discutiendo espontáneamente sus ideas.

Por tal razón, es que muchos factores influyen en el éxito en la escuela. Para tener un buen desempeño académico, los niños deben alimentarse bien, mantener una buena salud, estar libres de preocupaciones por problemas domésticos y disfrutar de una alta autoestima.

No se puede dejar de resaltar que, por supuesto, los padres cumplen una sustancial función en la creación de un medio que respalde y aliente el desarrollo de habilidades específicas para que sus hijos tengan éxito, ya que los niños de buen rendimiento escolar suelen tener padres que valoren en mucho la educación y fomentan en sus hijos la autoestima.