Expectación en Nicaragua por el rumbo del diálogo

Police detain protesters in Managua, Nicaragua, Saturday, March 16, 2019. Nicaragua's government banned opposition protests in September and police broke up Saturday's attempt at a demonstration to pressure the government to release hundreds of protesters held in custody since 2018. (AP Photo/Alfredo Zuniga)
Police detain protesters in Managua, Nicaragua, Saturday, March 16, 2019. Nicaragua's government banned opposition protests in September and police broke up Saturday's attempt at a demonstration to pressure the government to release hundreds of protesters held in custody since 2018. (AP Photo/Alfredo Zuniga)

La expectación por el rumbo que tomarán las negociaciones para resolver la crisis de Nicaragua dominó el ambiente local ayer, luego de las acciones de la Policía contra manifestantes para evitar protestas contra el presidente Daniel Ortega.
Tras los disturbios del sábado, ayer se vivió un ambiente de calma y de incertidumbre sobre si la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia debe volver a la mesa de negociaciones, ante aparente falta de voluntad del Gobierno para resolver crisis.
El obispo auxiliar de la arquidiócesis de Managua, Silvio Báez, quien actuó como mediador del diálogo que se inició en mayo del año pasado y que luego fue paralizado, afirmó que las negociaciones deben tomar en cuenta lo que ocurre lejos de la mesa de discusiones para avanzar por buen camino. “Las personas que se reúnen a negociar, a dialogar, deben mostrar su buena voluntad fuera del recinto”, dijo Báez.
Este sábado la Policía detuvo al menos a 107 personas que intentaban protestar, según datos de la Policía local, o 164 de acuerdo con el movimiento que convocó a una marcha, la Unidad Nacional Azul y Blanco, que además reportó seis heridos a causa de los disparos realizados por los agentes. También se denunciaron agresiones de oficiales a periodistas y su irrupción a centros de comercio privados para capturar a los manifestantes.