Experta exhorta se dote domínico-haitianos de documentos

El Centro Bonó  y la Organización “reconoci.do, soy dominicano y tengo derecho”, presentaron  ayer “Vidas suspendidas”,  un estudio sobre los resultados de la aplicación de la  resolución 12 sobre dominicanos de ascendencia haitiana. La investigación, basada en la experiencia de 15 domínico-haitianos, fue elaborada por la venezolana Katerina Civolani Hischnjakow y  presentada en un acto en el Centro Cultural de España,  con la presencia de personas ligadas a la defensa de los derechos de los migrantes, de los derechos sociales y al ritmo  de atabales.

En el acto, varios dominicanos de ascendencia haitiana narraron sus experiencias y lo difícil que ha sido insertarse en diferentes actividades en la República Dominicana por el simple hecho de no tener las documentaciones indicadas que garanticen el lugar de su nacimiento.

En el libro se describe cómo la suspensión temporal de las actas de nacimiento y cédulas de identiodad ha vulnerado  el derecho de las personas registradas como dominicanas a ejercer su ciudadanía   y los  derechos que les corresponden, como es el acceso a servicios de salud,  educación y otras facilidades que les permita vivir con dignidad.

Indica que sentimientos de rabia, miedo, impotencia y de  indignación fueron expresados por los ocho hombres y siete mujeres que entrevistó en diferentes puntos de República Dominicana  como parte de la  investigación.

Explicó que el objetivo es concienciar a las autoridades dominicanas y la pueblo en general sobre la importancia y necesidad de reconocer los  derechos de los haitianos que nacieron en el territorio nacional.