Experto español cita las consecuencias de la corrupción en países como RD

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Los países deben protegerse de la corrupción a través del fortalecimiento de sus instituciones,  la sanción a los corruptos y  sobre todo, el deseo del liderazgo político de enfrentar ese mal que corroe a las sociedades y  trae como consecuencias, entre otras, el incentivo al clientelismo, gastos públicos improductivos y menor desarrollo.

La aseveración es del catedrático de Ciencia Política y  de Administración de la Universidad Rey Juan Carlos, de España, Manuel Villoria, quien además  plantea como punto positivo para reducir los altos índices  de corrupción, especialmente en  la mayoría de los países latinoamericanos, ir cambiando la mentalidad de la gente, “el primer elemento es el cultural. La sociedad exigente hace mucho más difícil la corrupción, una sociedad permisiva hace mucho más fácil la corrupción”.

El experto consideró que si en el país hay instituciones formales, serias y rigurosas, así como si  se pone en  funcionamiento   la Carrera Civil Administrativa, disminuiría la corrupción la que, dijo,  tiene varios tipos. 

Empresas y sobornos
Villoria, quien dio la apertura al III Máster de alta dirección pública que auspician el Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset de España y la Fundación Global, Democracia y Desarrollo (FUNGLODE), criticó que grandes empresas multinacionales    se dediquen a conseguir contratos en naciones subdesarrolladas en base a sobornos los que, dijo,  al final perjudican los ingresos, encarece los productos y genera una espiral.

Afirma que la economía globalizada favorece la corrupción.

Las claves

1.  Tipos de corrupción
El experto cita entre los tipos de corrupción la política, la parlamentaria, la judicial, el clientelismo, la financiación corrupta, captura de políticas, abuso de poder, el fraude electoral y el crimen organizado.

2.  Sus consecuencias
Villoria dice que la corrupción trae como consecuencias, entre otras, la erosión de la confianza en el Estado, incentivo del clientelismo, mal capital social, envilecimiento del voto, dificultad en la acción de la justicia, selección adversa de élites, merma en las infraestructuras, fallos energía, gastos públicos improductivos, mercado negro, disminuye ingresos públicos, destruye la seguridad jurídica, desigualdad y aumento de la pobreza.