Expertos prevén hasta 30 % abstención y votos nulos en comicios en Guatemala

El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina. EFE.
El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina. EFE.

Guatemala. El abstencionismo y el voto nulo se incrementará hasta un 30 % en las elecciones generales del próximo domingo en Guatemala por la falta de “entusiasmo” de los votantes, en medio de las protestas por los casos de corrupción que han salpicado al actual Gobierno, según expertos consultados por Efe.

Diego Maza, uno de los miembros de la plataforma Mirador Electoral, que aboga por elecciones transparentes, pacíficas y libres, dijo, en a Efe, que aunque no existe una proyección fiable, la situación actual desencadenará en una abstención “como nunca antes en la historia”, sobre todo en la clase media-alta urbana.

La población no muestra “entusiasmo” por los comicios porque está cargada de “apatía” y “desgano”, máxime tras los últimos escándalos de corrupción, que han salpicado a altos miembros del actual Gobierno, como el presidente Otto Pérez Molina y a su exvicepresidenta, Roxana Baldetti, ya en prisión, agregó.

En cambio, en el interior del país, en las zonas rurales, las cifras si variarán con respecto a otros años, pero “no se notará tan fuerte”.

Históricamente, cuenta Maza, la ciudadanía guatemalteca ha sido un sector que “sale a votar, le gusta y participa”, no solo ejerciendo su derecho a sufragio, sino actuando como voluntario en el proceso de observación electoral.

Sin embargo, añade, este año “el papel se ha invertido” y rechazan las elecciones porque consideran que el proceso es “ilegítimo”, máxime cuando no se han escuchado sus demandas, que exigen la dimisión de Pérez Molina y que exhortan a los diputados a aprobar las reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos.

Pero esta situación “de fiscalización y exigencia” es un proceso “muy positivo” para el país centroamericano, que, con el tiempo, conseguirá grandes cambios, aunque estas se hayan convertido en las elecciones “más atípicas” de la historia con una campaña “pésima”, afirmó.