Explotación sostenible

El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales debería intervenir de manera decidida la zona boscosa de la cordillera Central entre San Juan de la Maguana y San José de las Matas. Hay denuncias muy graves del ambientalista Eleuterio Martínez en el sentido de que la tala de árboles y la quema de bosques para hacer conucos, particularmente en terrenos de pendiente muy pronunciada, se ha convertido en  serio peligro para los ecosistemas de esa zona. Afirma haber comprobado que los  daños más severos se han producido en el Parque Nacional José del Carmen Ramírez, y en menor grado en los parques  Manolo Tavárez y  Armando Bermúdez.
 El Ministerio de Medio Ambiente informó que desde 1997 trabaja en un Plan de Manejo Forestal Sostenible al que ha ido integrando a campesinos de Jarabacoa, San José de las Matas, Dajabón, Monción, Santiago Rodríguez y Jánico, entre otras comunidades. La pregunta es si este mismo plan puede ser desplegado desde San José de las Matas a San Juan de la Maguana, como forma de atenuar los efectos de la tala y quema de de bosques sobre los ecosistemas y acuíferos que dan vida a la intensa producción agrícola de esa franja. El Estado tiene que   elaborar políticas que estimulen la explotación comercial de nuestros bosques en base a programas de manejo sostenible. La meta a lograr es que la explotación comercial y la protección ambiental sean  amigables entre sí.

Laguna cualitativa

Mientras la disparidad salarial entre el Ministerio de Educación y la ADP continúa dominando espacios en los medios de comunicación, persiste un tópico preocupante, que atañe fundamentalmente a las dos  partes, y que constituye uno de los escollos a vencer con las posibilidades que abre la inversión del 4% del PIB en educación. Se trata de la pobre calidad de la enseñanza en el nivel básico.

 Rita Ceballos, la directora general de Básica del Ministerio de Educación, testimonia que en términos de cuantía, la  República Dominicana está bien posicionada en ese nivel de la enseñanza, pues tiene una cobertura educativa de un 95%. Sin embargo, el país tiene grandes dificultades por la baja calidad. Es ineludible la necesidad de que el Ministerio de Educación y la ADP armonicen criterios para que este elemento sea enfocado como una prioridad a atender debidamente por ambas partes.