Explotan varios coches en Egipto; 49 muertos

El Cairo (EFE).- El número de fallecidos por los atentados con coches bomba esta madrugada en el balneario turístico egipcio de Sharm el Sheij asciende ya a 49 y los heridos son unos 150, muchos de los cuales se encuentran en estado crítico, según el último balance dado a conocer por el gobernador del Sur de Sinaí, Mustafá Afifi.

El gobernador informó de que explosionaron al menos dos coches bomba, uno frente al hotel Ghazala Gardens, de cuatro estrellas, que quedó parcialmente destruido, sobre la 01.15 hora local (22.15 GMT del viernes) y otro en un bazar de la llamada “ciudad antigua” de Sharm.

Testigos dijeron a emisoras de radio y televisión que fueron cuatro los coches bomba y siete las explosiones. Tras producirse las explosiones, las fuerzas de seguridad acordonaron la zona, impidiendo el paso a los viandantes, mientras decenas de ambulancias acudían al escenario de los atentados para evacuar a las víctimas.

El parlamentario egipcio Alá Husnein, que se encontrabas en Sharm el Seij en el momento de los hechos, dijo que al menos uno de los atentados fue cometido por un terrorista suicida a bordo de un coche cargado de explosivos.

Husnein, entrevistado por la cadena de televisión en árabe Al Yazira, confirmó que el coche bomba que atentó contra el hotel Ghazala Gardens, y que ha sido uno de los más mortíferos, “estaba en movimiento cuando se empotró contra el hotel”, y aseguró que la mayoría de las víctimas que ha causado son egipcias.

Hasta el momento se han contabilizado 49 muertos y unos 150 heridos, según cifras oficiales suministradas por el gobernador Afifi, que ha pedido la colaboración de los lugareños para que acudan a donar sangre a los hospitales y centros médicos locales con el fin de poder atender las necesidades de los heridos.

El gobernador citó una tercera explosión, aunque sin especificar que se tratara de un coche bomba, en un aparcamiento de Sharm el Sheij. Otras fuentes indicaron que un cuarto vehículo cargado de explosivos estalló frente al hotel Movenpick, uno de los más lujosos del balneario.

Tras ser informado de los ataques terroristas, el presidente egipcio, Hosni Mubarak, ordenó al gobernador Afifi, así como a los altos mandos policiales, trasladarse de inmediato a Sharm el Sheij para organizar un “gabinete de crisis” que coordine las emergencias y la evacuación de muertos y heridos.

Desde hace tiempo, los accesos por carretera a la ciudad balneario están estrechamente vigilados, y para viajar desde El Cairo hasta allí hay que pasar no menos de diez controles policiales, por lo que no se descarta que los autores pudieran proceder del interior del Sinaí.

Al Yazira ha emitido las primeras imágenes de algunos de los escenarios de los hechos, en los que se ven enormes manchas de sangre en el suelo y cadáveres cubiertos con sábanas, mientras las ambulancias siguen trasladando a las víctimas cuatro horas después de producirse los atentados.

La policía egipcia informó de que entre las víctimas mortales hay ciudadanos egipcios, qataríes, kuwaitíes, británicos y holandeses, y se teme que el número de muertos pueda aumentar a medida que pasen las horas debido al elevado número de heridos que se encontrarían en estado crítico.

Según los primeros informes recogidos por EFE en la Embajada de España en El Cairo, hasta el momento no hay víctimas de nacionalidad española en los atentados de Sharm el Sheij, un destino poco habitual entre los turistas de ese país.

Sin embargo, portavoces de la legación diplomática no descartaron que en las próximas horas se pueda descubrir la existencia de españoles entre los muertos o heridos.

Por nacionalidades, el balneario egipcio es un destino predilecto para italianos y rusos, que cada año llegan en centenares de miles a la ciudad, situada en la punta sur de la península del Sinaí.

Esta es la segunda vez en menos de un año que se producen atentados sangrientos en la Península del Sinaí. En octubre de 2004, otra serie de explosiones, también con coches bomba, provocó la muerte de 34 personas, la mayoría de ellas turistas israelíes.

Los atentados de octubre de 2004 tuvieron como escenarios el hotel Hilton, en la ciudad de Taba, y otro establecimiento turístico de Ras Satán.

Aquellas explosiones mortíferas coincidieron con la celebración de la festividad judía de Sukot (Tabernáculo) que conmemora el éxodo del pueblo hebreo desde Egipto a la Tierra Prometida, a través del desierto del Sinaí.

Para celebrar esta fiesta, más de 15.000 israelíes habían cruzado la frontera del Sinaí, a pesar de las advertencia del Gobierno de Tel Aviv de no viajar a esa zona de Egipto ante las informaciones de los servicios secretos de que existían probabilidades de atentados.

El Gobierno egipcio relacionó los atentados con la situación de violencia palestino-israelí de aquellas fechas, pero tanto el viceministro israelí de Defensa Zeev Boim, como el titular de Asuntos Exteriores Silván Shalom, aseguraron entonces que los responsables de los ataques eran activistas adscritos al terrorismo islámico internacional.

De hecho, Boim responsabilizó a Al Qaeda, o a otro grupo islámico de similar envergadura y con capacidad logística suficiente como para perpetrar acciones sincronizadas de esa índole.

Los atentados de esta madrugada en Sharm el-Sheij coinciden también con los fallidos ataques del jueves por parte de presuntos radicales islámicos en Londres, dos semanas después de las explosiones que causaron 56 muertos y unos 700 heridos en tres estaciones de metro y un autobús en el centro de la capital británica.