Falta atención a salud mental

Falta atención a salud mental

FERNANDO RODRIGUEZ C.

Casos Higüey y San Cristóbal ilustran sobre problemas mentales

Más de un amigo lector del trabajo publicado el pasado viernes sobre este mismo tema, consideró, y estoy de acuerdo, que el contenido del mismo se quedó corto ante la realidad que afecta a los ciudadanos que padecen algún trastorno mental. Estas opiniones y los acontecimientos de violencia sucedidos el pasado fin de semana en Higüey y en San Cristóbal, me motivan a retomar el tema.

El hecho de sangre en el que resultaron muertas siete personas y nueve heridos a manos del prestamista Ángelo Joel Santana, tras una discusión con su esposa, trae a colación, además, el tema de la facilidad con que cualquier ciudadano, sin una profunda evaluación sicológica seria, puede, con solo pagar los impuestos, portar un arma de fuego.

Tanto este caso como el del coronel de la Policía Ramón Valerio Crispín, en San Cristóbal, quien descargó su pistola contra la casa de su expareja, para luego prender fuego a su vehículo y acabar suicidándose de un disparo en la cara, son situaciones indicativas de serios trastornos mentales no tratados.

Así como estos casos, aunque ninguno de la magnitud del primero, podrían citarse varios hechos de sangre, acontecidos en días recientes, que denotan un estado de violencia producto, en parte, del estrés que padece la población debido a la pandemia del covid-19 y su secuela de consecuencias sociales y económicas adversas que aumentan el estado de presión desencadenando conductas de violencia que pudieran preverse y evitarse si existiera en el país un mayor programa de atención médica a la salud mental del ciudadano.

Como puede apreciarse, nueva vez, el tema resulta amplio para un espacio tan limitado.

Cualquier ciudadano puede portar un arma de fuego, sin una seria evaluación psicológica