Falta de vacunas puede causar epidemia meningitis C en África

Vacuna
Vacuna

Ginebra, Zuiza.  La falta de vacunas contra la meningitis C puede provocar una epidemia de esta mortal enfermedad en los próximos meses en África, alertaron hoy la Organización Mundial de la Salud (OMC), Unicef, Médicos Sin Fronteras y la Cruz Roja.

Las cuatro organizaciones, que forman el Grupo Internacional de Coordinación para el Control de la Meningitis Epidémica (ICG, en sus siglas en inglés), han mandado una señal de alarma ante la posibilidad de no poder impedir una epidemia de esta dolencia.

La causa principal de la falta de vacunas es que las farmacéuticas que las producen, especialmente la británica GlaxoSmithKline y la francesa Sanofi Pasteur, dicen que no pueden aumentar su producción.

En los últimos seis meses, en Níger y Nigeria se han contabilizado 12.000 enfermos de meningitis, de los que 800 murieron, y los expertos temen que los casos se multipliquen si no hay una fuerte acción preventiva.

La meningitis es la inflamación de la capa que protege el cerebro y la médula espinal, puede causar daño cerebral y es mortal en el 50 % de los casos si no es tratada.

Se trata con antibióticos, pero éstos no siempre están disponibles, o los enfermos no pueden acceder a la medicación o simplemente a un centro médico.   Varias bacterias pueden causar la meningitis y una, la neisseria meningitidis, tiene el potencial de causar epidemias.

De sus 12 serotipos, seis pueden ser potencialmente pandémicos- A, B, C, W, X, e Y.   La vacuna contra el serotipo A está muy extendida, con más de 100 millones de dosis distribuidas en 25 países de África que conforman el conocido como “el cinturón de la meningitis” y su expansión está controlada.

El serotipo C es el que está apareciendo desde 2013, en los últimos meses con más virulencia, y es contra el que se necesitan las vacunas.

“Necesitamos de forma urgente cinco millones de dosis de vacunas contra la meningitis C y a precios asequibles”, indicó en rueda de prensa Olivier Ronveaux, experto de la OMS.

La vacuna más adecuada sería una “conjugada multivalente”, una que ataque a diferentes serotipos y que cuente con una proteína que la hace mucho más efectiva en proteger de forma completa a la persona que la reciba.