Familiares, amigos y colegas despiden a Velázquez Mainardi

POR LUIS M. CÁRDENAS
Familiares, amigos, colegas, funcionarios y diplomáticos dieron ayer el último adiós en el cementerio Cristo Redentor al periodista y diplomático Miguel Ángel Velázquez Mainardi, quien falleciera el pasado lunes.

Al leer el panegírico, su hijo Vladimir Velázquez Matos agradeció la asistencia al sepelio y al gobierno por el funeral de Estado que le fue brindado.

Dijo que la muestra de aprecio sincero y el inmenso cariño ofrecido por el pueblo, que hoy se ha sentido dolido por su partida, se percibe que ha dejado un hueco inmenso que no lo llena nada.

Velázquez Matos expresó que todo el que lo conoció, siguiéndolo desde sus artículos y programas televisivos, sabe de la persona que fue, de su lucha quijotesca en pro de los mejores intereses de la Patria, tan mancillada y pisoteada de manera pertinaz por los antivalores que la han asechado cual carroñero a la espera de un magnífico festín.

Destacó la hidalguía y postura de su padre, de quien dijo que con su inquebrantable convicción hacia la libertad y el progreso del pueblo jamás titubeó y que les dio a sus hijos una herencia rica de dignidad y rectitud ante la vida.

Expresó que algunos le veían como el individuo inflexible, quien no se dejaba doblegar ante nadie y nada, pero que sus familiares que les conocieron de cerca disfrutaron de la cara amorosa, sencilla, abierto a todo, amable, tierno y protector.

Manifestó que nunca le falló prodigándoles un amor que nunca se borrará de sus corazones y que solo en el amor como le enseñó Jesús es que pueden encontrarle sentido a la existencia.

Le hablaba de Simón Bolívar, José Martí y Máximo Gómez, de la grandeza de Winston Churchill y de Charles de Gaulle ante las sombras del fascismo, y de las señeras figuras de Ernesto (Che) Guevara y Fidel Castro.

Velázquez Matos destacó que su padre siempre resaltaba la pureza de los próceres Ramón Mella, Francisco del Rosario Sánchez, las hermanas Mirabal, Juan Bosch, Francisco Caamaño y tantos otros hasta llegar a la cumbre del idealismo y la grandeza inmaculada de Juan Pablo Duarte.

Manifestó que siempre dijo que Duarte era el camino digno a emular, porque la Patria hoy más que nunca, cuando los malos dominicanos atentan contra la disolución nacional, se necesitan de hombres de ese extraordinario calibre de abnegación.

Informó que su padre tenía una afición muy grande por la opera. Para despedirle Vladimir dispuso que se escuchara la interpretación de la opera Nadie Duerme.

El pastor Pedro Nolasco Rosario leyó el salmo 37 al dar inicio al acto del sepelio del embajador y periodista fallecido el pasado lunes.

Al presentarse en la entrada del cementerio un batallón mixto de las Fuerzas Armadas, comandado por el general de brigada Juan Antonio Campusano López le rindió los honores militares en su calidad de embajador.

Mientras que cuando los restos de Velázquez Mainardi eran depositados en bóveda una trompeta dio el toque de silencio.

El presidente Leonel Fernández asistió a la funeraria a presentar a sus condolencias a los familiares de Velázquez Mainardi. Al sepelio acudieron además de su esposa María Trinidad Matos, sus hijos Vladimir, Ana María, Ninoska Natacha, el secretario de la Presidencia, Danilo Medina, el secretario general del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Reinaldo Pared Pérez, Miguel Mejía, secretario de Estado sin Cartera, el embajador de Venezuela, Francisco Belisario Landis, el empresario José Alfredo Corripio Alonso, Bienvenido Álvarez Vega, director ejecutivo del periódico HOY, Juan Bolívar Díaz, director de Uno+Uno,  Rafael Molina Morillo, director del periódico El Día, Orión Mejía, director de relaciones públicas del Banco de Reservas.

El señor José L. Corripio Estrada (Pepín), presidente del grupo empresarial Corripio, no pudo asistir al sepelio del licenciado Velázquez Mainardi, pues el avión de Air Europa en que retornaría al país, desde Madrid, España, sufrió un retraso de más de nueve horas. A la hora en que se efectuaba el sepelio en esta ciudad, la aeronave española que tenía vuelo señalado hacia la capital dominicana, aún no había despegado del aeropuerto de Barajas.

El embajador de Venezuela, Francisco Belisario Landis, expresó su pesar por el sensible fallecimiento de Velázquez Mainardi, a quien consideró defensor ideológico del proceso bolivariano, gran amigo de Venezuela, admirador del gran libertador Simón Bolívar.

Calificó al diplomático y periodista fallecido como un dominicano de excepción, honesto, brillante e indomable comunicador social que dedicó su vida en pro de la justicia, del ejercicio pleno de la libertad y de la verdadera democracia.

Dijo que la misión diplomática que preside se une al dolor que embarga al pueblo dominicano y a los familiares, allegados y amigos de Velázquez Mainardi, quien en todo tiempo y lugar expresó su amor por Venezuela.

Mientras que el secretario de la presidencia, Danilo Medina, dijo que con la muerte de Velázquez Mainardi el país pierde un hombre correcto, firme, que no vaciló en plantear sus ideas y defenderlas por encima de lo que fuera.

Manifestó que hombres como necesita el país y que se pierde una voz insobornable.