Familiares taxista y mecánico exigen Policía limpie su honor

Kenia Peña, junto a familiares y vecinos, habla de su indignación.
Kenia Peña, junto a familiares y vecinos, habla de su indignación.

Si bien la muerte del mecánico Tirson Antonio Báez Mejía y del taxista Rubén Darío Díaz Pimentel les ha dejado a sus parientes un inmenso dolor, mayor es la indignación que dicen sentir al ver que estos fueron además asesinados moralmente.

Ambos fueron muertos el domingo pasado en el sector Matadero de Baní, y han sido señalados como parte de un grupo que orquestaba un secuestro y asalto de un empresario de esa localidad, pero sus familiares quieren que la honra de estos sea limpiada y que la Policía muestre a los verdaderos responsables.

Hasta el momento cinco personas están detenidas, ningún agente de la Policía, sino los presuntos autores del asalto fallido y las familias, pese al pedido de la Fiscalía de Baní, no se querellaron contra estos pues entienden que no son los culpables.

El discurso de los comunitarios de El Llano y Villa Sombrero es uno solo: eran hombres serios los dos, dedicados al trabajo.
Por eso su malestar de que le hayan arrebatado la vida a dos hombres que reconocen como personas correctas y que hoy la gente los vea como unos delincuentes.

“Eso fue un abuso, ese era un hombre serio”, asegura Ángel Castillo refiriéndose al taxista y dice que quedó sorprendido cuando lo sindicaron a un grupo de delincuentes. Él como muchos otros en la provincia sureña, entiende que la Policía busca limpiarse.

Kenia Peña, esposa del mecánico, lo único que anhela es que la Policía asuma su error, y que su nombre no quede manchado.
Dice que estos al ver a qué tipo de personas fue que ultimaron, en vez de rectificar, todo lo contrario, han buscado la manera de vincularlos al supuesto grupo de asaltantes.