Fanáticos mexicanos niegan que su polémico grito sea homófobo

SANTOS, Brasil. Aficionados mexicanos niegan que el polémico grito que lanzan a los arqueros en los partidos de fútbol sea ofensivo y no quieren cambiarlo a pesar de que la FIFA abrió una investigación por su uso durante el Mundial de Brasil-2014.

“Para nosotros es algo normal. No lo sentimos como algo ofensivo. Es para presionar al arquero, no para ofender”, dijo el sábado a la AFP Jorge Cantún, un hincha mexicano que esperaba a sus jugadores afuera del entrenamiento a puerta cerrada en Santos (sur).

La FIFA anunció el jueves que investiga a México por “conducta inapropiada de hinchas” tras informaciones de prensa de que gritaron insultos homófobos contra el portero de Camerún durante el partido de la primera jornada del Mundial, el 13 de junio en Natal. Al parecer, la pesquisa se dirige contra el uso de la expresión “puto”, una forma despectiva de llamar a las personas homosexuales.

En México es común desde hace años que las hinchadas dediquen este insulto al portero rival cuando patea un saque de puerta. El grito “no es homofóbo, no es un insulto.

Es parte del folclore mexicano, como la ola”, argumenta Cantún. Su opinión coincide con la del resto de aficionados que querían animar al Tri antes de su decisivo partido del lunes en Recife, en el que se jugarán la clasificación con Croacia.

Los hinchas explican que este grito es uno más de los que se acostumbran a lanzar durante los partidos y que, por ejemplo, también claman “gol” cuando sus jugadores patean un saque de esquina con la esperanza de que anoten. Sobre la investigación de la FIFA -que no ha aclarado qué eventuales sanciones podría decretar- los aficionados mexicanos creen que es “exagerada”.

“No pueden sancionar a México porque tendrían que sancionar a todos los equipos, porque todas las aficiones insultan de alguna forma ¡…¿ los brasileños también lo gritaron” en el choque de la segunda jornada con el Tri, apunta Leticia Lara, pareja de Cantún.

“Es algo que no se puede evitar. Puedes evitar que entren algunas banderas pero no puedes detener las voces. Además es una cuestión de libertad de expresión. Al estadio se va a aplaudir y a gritar”, afirma Lara enfundada, como su esposo, con la camiseta verde de México.

– “Se puede escuchar más” – En México, la controversia por el uso de este insulto en las canchas viene de lejos y organismos contra la discriminación han pedido a las autoridades deportivas que tomen medidas. El público Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación recalcó en un comunicado que el uso de la expresión puto “no es neutra” sino que denota “desprecio” hacia las personas homosexuales, y aclaró que su uso refleja la “homofobia” que existe en México.

Se cree que este grito empezó en el estadio de las Chivas de Guadalajara en 2004 durante un partido de eliminatorias para los Juegos Olímpicos de Atenas de ese año entre México y su vecino y archirrival Estados Unidos. Después de observarlo por televisión, el resto de aficiones mexicanas lo adoptaron y hoy en día es muy común escucharlo en los estadios.

En el seno del Tri, el seleccionador Miguel Herrera se refirió a la polémica y dijo que el grito “no es algo grave”. “Hay cosas más importantes que solucionar que una expresión de una presión a un arquero que se hace en México desde hace tiempo”, afirmó Herrera, aunque añadió que no le corresponde valorar la investigación de la FIFA.

La Federación Mexicana ya envió una carta a la FIFA señalando que se trata de una “costumbre” en el fútbol mexicano que no implica una ofensa directa y que tampoco pueden tomar medidas contra la libertad de expresión de los hinchas, según dijo a medios el director deportivo de la selección, Héctor González Iñárritu.

Entre los jugadores, el mediapunta Marco Fabián (Cruz Azul) afirmó en Twitter que personalmente no cree que haya que emplear otro grito pero preguntó a los aficionados si había otra palabra que se pudiera utilizar. La aficionada Leticia Lara ve complicado y hasta contraproducente que se les pida cambiar el grito.

“Es muy difícil, está muy enraizado”, cree esta aficionada de Monterrey (norte). “Cuanto más hablen y más importancia le den, será peor. Quizás se escuche más fuerte en el próximo partido”.