FAO apuesta por retener a población rural ante la crisis en América Latina

Poblacion rural en AL

Asunción.- América Latina debe apostar por retener a su población rural y reducir la migración hacia zonas urbanas como forma para mitigar la pobreza derivada de la crisis económica que se prevé en la región, dijo hoy en una entrevista con Efe el director general de la FAO, José Graziano da Silva.

Graziano explicó que la migración de los campesinos hacia las ciudades en busca de empleos en el sector terciario “ya no es un sinónimo de salida de la pobreza”. “Ya no hay empleos de calidad en los sectores urbanos.

Si un joven sin una buena formación migra desde el campo a la ciudad, se convierte allí en un desempleado potencial”, aseguró el director de la Agencia de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Agregó que esta falta de empleo contribuye a formar bolsas de pobreza extrema en las ciudades, donde se incrementa el número de población urbana afectada por la desnutrición y el hambre, dada su falta de acceso a alimentos.

Para Graziano, este fenómeno tenderá a agravarse en América Latina debido a la crisis económica prevista para la región, influida en gran parte por el descenso en el precio de ciertos bienes de exportación (conocidos como “commodities”) que producen países latinoamericanos, como la soja de Brasil, el cobre de Chile o el petróleo de Venezuela.

“Durante los últimos diez o quince años, gracias al ciclo de valor que tuvieron las commodities, logramos reducir y en algunos casos eliminar la migración rural a las ciudades”, afirmó Graziano.

Sin embargo, con la pérdida de valor de estos productos, los países latinoamericanos tendrán tasas de crecimiento menores, y se verán incapaces de generar empleo para absorber a la población joven que intenta ingresar al mercado de trabajo, expuso.

Este hecho “va a afectar de forma decisiva al combate contra el hambre en América Latina”, la región que más avances registró en su meta de disminución a la mitad de la tasa de personas que padecen hambre, según los objetivos dispuestos por la ONU hasta 2015. Gran parte de este éxito se logró, según Graziano, gracias al crecimiento económico de los países latinoamericanos, que en los últimos diez años se convirtieron en países de ingresos medios e incluso elevados.

La región tiene garantizada, incluso durante la crisis, la disponibilidad de alimentos, pero la recesión disminuirá el poder de compra de la población y su acceso a ellos, lo que podría recrudecer el problema del hambre.

Para hacer frente a esta situación, el responsable de la FAO instó a los Gobiernos a retener a su población campesina y evitar que migre a las ciudades, a través del fortalecimiento de la agricultura familiar y la generación de oportunidades de empleo rural.

La agricultura familiar representa el 80 % de la producción agrícola de América Latina y genera el 50 % de los empleos rurales, según la FAO. Graziano concluye hoy su visita a Paraguay para la evaluación de los programas de seguridad alimentaria, agricultura familiar y combate a la pobreza, entre otras áreas, que mantiene en el país.

Durante su estancia en Asunción se entrevistó con el presidente paraguayo, Horacio Cartes, con el canciller Eladio Loizaga, y con parlamentarios y representantes de la sociedad civil. América Latina se prepara para una nueva recesión en 2016, por segundo año consecutivo, afectada por las agudas contracciones en las economías de Brasil y Venezuela, anunció este viernes el Fondo Monetario Internacional (FMI).