Fatalidades en Puerto Plata

Llama la atención desde hace años la alta incidencia de crímenes dirigidos contra extranjeros residentes en el litoral norte teniendo como epicentro a la ciudad de Puerto Plata. Las estadísticas llevan a temer que por esos lugares exista algún grado de permanente asechanza sobre personas venidas de fuera y que pasan a fijar domicilio. Es necesario que las autoridades se enfoquen sobre la repetición de asesinatos como el que acaba de sufrir la profesora estadounidense Patricia Ann Anton, de 63 años y recién mudada a un apartamento en Cabarete. Emprender investigaciones tan sistemáticas como los homicidios mismos en busca de la posible actuación de bandas que se especialicen en golpear gente vulnerable que llama la atención por su procedencia foránea y supuesta posesión de valores.

La falta de una efectiva estrategia de persecución a la delincuencia empeñada en victimar extranjeros (vaçío que explicaría la persistencia) puede generar en un futuro la presunción en el exterior de que cierto bandidaje está fuera de control en una zona importante de República Dominicana que por sus excelentes condiciones naturales despierta interés de residir en ella. Considerada ideal para quienes fuera del país pasan a retiro. No debe permitirse que la delincuencia siga colocando marcas de sangre en el mapa-descriptivo de la región ni seguir dando motivos para que la propaganda negativa se esparza.

Frutos amargos de obras oficiales