Felipe Herrera,
la UDUAL y la UASD

ROBERTO B. SALADÍN SELÍN
La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) tiene una deuda de gratitud con el primer presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Felipe Herrera, porque a la liquidación de la dictadura (1930–1961), conociendo él que la UASD había sido suspendida como miembro de la Unión de Universidades de América Latina (UDUAL), invitó a una delegación de la misma para asistir a la Tercera Asamblea Anual de Gobernadores del BID en  Buenos Aires, Argentina, en abril de 1962.

La delegación de la UASD estuvo encabezada por su Rector, doctor Julio César Castaños Espaillat, doctor René Augusto Puig Benz, Decano de Odontología, y por el autor de este artículo como Subsecretario General de la FED, acogiendo el doctor Castaños Espaillat la sugerencia de Felipe Herrera de en ruta hacia Buenos Aires, sostener reuniones con los Rectores de las Universidades de Perú, Luis Alberto Sánchez; Chile, Juan Gómez Millas, y Uruguay, Rector Patrón, como con los decanos y Federaciones de Estudiantes de esos países para gestionar el levantamiento de la suspensión de la UASD a la UDUAL y su reintegración a la misma, gestión que fue exitosa gracias al respaldo recibido del Rector Frondizi, de la Universidad Nacional, en Buenos Aires, como de los demás rectores, decanos y organizaciones estudiantiles de esos países.  La nueva imagen democrática de la UASD, bajo la rectoría del doctor Castaños Espaillat, contribuyó mucho al éxito de esa gestión.

Felipe Herrera, gran profeta del desarrollo latinoamericano, como lo bautizara su biógrafo Luciano Tomasini, siempre estuvo consciente del rol de la educación superior y las universidades en Latinoamérica, lo que quedó ratificado en su gestión como presidente del BID, ya que en 1962 se otorgaron los primeros préstamos para educación superior a las universidades de Argentina, Chile, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Perú. 

En 1964 el BID le aprobó a la UASD, un financiamiento por US$900.000 para el mejoramiento de la enseñanza de la ingeniería, ciencias agrícolas, economía y estudios generales.  Un dato interesante de la vida de Felipe Herrera fue que mientras estudiaba en Londres, participó en el Congreso Mundial de Juventudes (Londres) y en el de Estudiantes en Praga, Checoslovaquia (1945).

Tuve el privilegio de cultivar la amistad de Felipe Herrera, el cual después de una brillante y meteórica carrera en administración pública de su país y como Gerente General del Banco Central de Chile y Director Ejecutivo en el FMI, fue designado en la Primera reunión Anual del Directorio Ejecutivo del BID (San Salvador, El Salvador 1960) como Presidente del Banco, donde dejó al presentar renuncia efectiva el 1ro. de marzo de 1971, una cartera de 600 programas y proyectos por US$4,102 millones, cuyo costo total superaba los US$11,400 millones y una cartera de posibles proyectos por US$1,800 millones.

Si la gratitud es una flor de virtud como se ha repetido tantas veces, la UASD y nuestro país tiene que recordar siempre a quien fuera un gran amigo de la República Dominicana.  Por eso hace unos años planteamos en un artículo en este mismo periódico, que se le diera su nombre a una de la calles de la ciudad de Santo Domingo, Distrito Nacional.