Felipe Varela, diseñador de cabecera de Letizia

Poco o nada se sabe de la identidad y vida privada de Felipe Varela. Las personas más allegadas a él coinciden en que no es nada pretencioso y que ama los buenos diseños, por lo que cuando suele estar en España, se pasa las horas entre su taller de la madrileña calle Ortega y Gasset, el gimnasio y su familia, especialmente con su marido, con el que se casó discretamente en el año 2010.

Varela mantiene su vida cuidadosamente hermética de los medios, no concede entrevistas desde el 2004, rehúye a los reporteros y pasa su mayor tiempo en París.

En su página web no aparece su biografía ni ningún detalle acerca de su vida, sólo sus diseños y los precios de sus productos.

La relación con la ahora reina de España surgió el 6 de noviembre del 2003, precisamente el día de su compromiso con el entonces príncipe de Asturias, cuando Varela fue el encargado de vestir a su futura cuñada, la infanta Elena, y Letizia quedó flechada con la belleza de sus diseños, -en su mayoría elegantes y sobrios- por lo que pidió conocerlo. Desde ese entonces comenzó la relación que ha perdurado hasta hoy.

Para el día de la proclamación de Felipe VI, Letizia puso en las manos de Varela el compromiso de hacerla lucir como toda una reina, encargándole la misión de diseñar su vestuario.

Además de lucir bella, el conjunto de la ahora reina enviaba un mensaje de austeridad (según expertos) a las miradas que estuvieron puestas en la real pareja el día de la proclamación.

Vestido. Varela diseñó para la ocasión un conjunto de abrigo y vestido en crepe de verano blanco roto con bordado degradé en cristales rubí, ámbar y rosa talco, con micro perlas en crema, cuyo costo se presume fue de unos 2 000 euros, lo que supone una cifra bastante ajustada para la ocasión..