Feriado apaga las protestas sociales en Bolivia

  LA PAZ (AP) _ El feriado religioso de Corpus Christi trajo calma el jueves después de las jornadas de tensión y protestas callejeras que convulsionaron la capital en los últimos días.

   El líder cocalero y diputado Evo Morales y otros dirigentes campesinos que lideran las protestas anunciaron una tregua el jueves y el viernes, Día de la Madre en Bolivia.

   Sin embargo, advirtieron que las movilizaciones de campesinos volverán en La Paz en rechazo a las planes autonomistas de cuatro regiones y “en contra de cualquier conspiración golpista”.

   La Plaza Murillo –donde está el Palacio Presidencial y el Congreso, asediada esta semana por miles de manifestantes que buscaban tomarla–, continuaba cerrada el jueves al tráfico de vehículos y personas pero se mostraba calma y con poco resguardo policial.

   Sólo en la vecina ciudad de El Alto, cuyos dirigentes declararon un paro desde el lunes por la nacionalización de los hidrocarburos, pequeños grupos azuzaban al transporte público. Pero el tráfico mostraba una relativa normalidad aunque todavía en las calles se veían restos de barricadas.

   Las rutas de salida hacia las otras ciudades permanecen cortadas, informó a la AP la policía de tránsito de esa ciudad, ubicada a 12 kilómetros.

   La Paz fue escenario el martes de masivas protestas y marchas de campesinos, maestros, universitarios y juntas vecinales.

   El llamado de dos militares que pidieron públicamente la renuncia del presidente Carlos Mesa caldeó más el clima, pero fue rechazado por todos los sectores, mientras el alto mando militar ratificó su respaldo al gobierno y anunció un proceso a los sediciosos.

   “No son personas creíbles dentro de las Fuerzas Armadas. En ningún momento éstas se van a prestar a un juego de esta naturaleza”, declaró a la prensa el ministro de Defensa, Gonzalo Arredondo. Pero no se informó si los dos oficiales del ejercito fueron detenidos.

   El ministro de Gobierno, José Galindo dijo el miércoles que “hay partidos políticos” y “grupos conservadores” que estarían financiando las protestas para generar “desestabilización y desgobierno”. No proporcionó detalles.

   “Algunos se mueven ingenuamente pensando que hoy tomarán el cielo por asalto y es muy probable que estén trabajando para que otros tomen, no el cielo, sino el Palacio de Gobierno por asalto”, dijo en rueda de prensa.

   Al menos nueve sectores están movilizados y sus posiciones difieren pero el punto en común es la convocatoria a una Asamblea Constituyente y el rechazo a las pretensiones autonomistas de otras regiones.

   Una mayoría pide la nacionalización de los hidrocarburos, otros un ajuste impositivo mayor a las petroleras y algunos el cierre del Congreso.

   El congreso suspendió sus sesiones hasta fin de mes debido al clima de agitación en La Paz lo que ha sido criticado por algunos legisladores. “El Poder Legislativo debe dar la cara en esta crisis”, cuestionó el diputado Alejandro Zapata.