Fidel Castro: la recompensa

Eusebio

Su desafío al gobierno más poderoso del hemisferio expuso a su pueblo a múltiples retos y carencias que a principios de la década de los 60 lo obligaron a refugiarse en el bloque socialista con Rusia a la cabeza; eso implicó para la Unión Soviética asumir un proteccionismo que representaba de 3 a 5 mil millones de rubros anuales como ayuda directa y/o intercambio por caña de azúcar y Fidel Castro (QEPD) hizo lo que no tenía precedente en ningún país del mundo y mucho menos en América latina: El grueso de esos fondos fue destinado a establecer sistemas de salud y educación que pudieran competir o superar el modelo norteamericano y en menos de una década, para asombro de los organismos internacionales, los cubanos disminuyeron sus cifras de morbilidad y mortalidad materno-infantil a niveles iguales o mejores que los de países desarrollados, lo que, sumado al rendimiento extraordinario de sus atletas, colocó a Cuba en los primeros lugares de la mayoría de los indicadores de salud, educación y deportes.
La supresión de la ayuda soviética y el despiadado bloqueo impuesto por los Estados Unidos han descalabrado la economía cubana y han favorecido el aumento de la disidencia y la represión, pero la historia está ahí, ningún político conocido ha recibido tanto dinero en ayuda internacional y lo ha destinado, como Fidel Castro, a educación, salud y deportes, sin llenar los bolsillos de sus acólitos y sin permitir que la corrupción llene de miseria a su pueblo. Su premio divino pudo ser lograr alcanzar la edad de 90 años bajo el cuidado y protección de especialistas médicos que él ayudó a formar.