Fidel Castro, ¡No cualquiera!

Millizen Uribe

Lamentablemente, es una conducta muy generalizada reconocer los aportes de grandes hombres y mujeres cuando ya son grandes muertos. Fidel Castro tuvo que morir para que el mundo reconociera, a voz cuasi unánime, su grandeza.
No hablo de sus opositores y enemigos de siempre, quienes han mostrado su miseria humana y mezquindad al celebrar su muerte.
Hablo de un consenso casi mundial en que el pasado viernes el mundo perdió un gran ser humano.
Y ahí, en parte, reside la grandeza de Fidel Castro. En, como dice Silvio Rodríguez, morirse como vivió, y, en un mundo cada vez más contradictorio e incoherente, partir físicamente siendo fiel a sus principios e ideas.
Su grandeza también reside en su siembra, que, sin duda alguna, ha germinado y seguirá germinando tras su desaparición física.
Y es que como dijo el mismo Fidel Castro en el Congreso del Partido Comunista de Cuba, de abril, “A todos nos llegará nuestro turno. Pero quedarán las ideas de los comunistas cubanos, como prueba de que en este planeta, si se trabaja con fervor y dignidad, se pueden producir los bienes materiales y culturales que los humanos necesitan, y debemos luchar sin tregua para obtenerlos”.
Es por eso que secundo las palabras atribuidas al profesor jubilado de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), en El Debate, México, Armando Malacón, y que han circulado masivamente por Internet:
-No cualquiera tumba una dictadura, con 20 hombres desafiando al Imperio norteamericano. No cualquiera elimina el analfabetismo en un año. No cualquiera baja la mortalidad infantil de 42% a 4%. No cualquiera garantiza el mayor índice de médicos per cápita del mundo.
No cualquiera logra ser la única nación latinoamericana sin desnutrición infantil. No cualquiera logra ser el único país latinoamericano sin problema de drogas. No cualquiera logra 100% de escolarización.
No cualquiera puede circular en su país sin ver un niño durmiendo en la calle. No cualquiera logra ser el único país del mundo que cumple la sostenibilidad ecológica. No cualquiera logra que su población tenga 79 años de esperanza de vida.
No cualquiera crea vacunas contra el cáncer. No cualquiera logra ser el único país que erradica la transmisión madre-hijo del VIH. No cualquiera logra tener la mayor cantidad de medallas olímpicas Latinoamericanas.
No cualquiera sobrevive a más de 600 atentados contra su vida y 11 presidentes norteamericanos intentando derrocarlo. No cualquiera sobrevive a 50 años de bloqueo y guerra económica. No cualquiera llega a los 90 años, con tanto protagonismo en la historia mundial.
Querido por millones. Incomprendido por otros cuantos. Lo que no puede hacer nadie, es ignorarlo.
Hasta la victoria siempre, comandante. Gracias por ser ejemplo de valentía, resistencia y dignidad.