Fidel, vida en reserva y misterio

Fidel Castro firma autógrafos durante una visita a Berlín Oriental en 1972, en la esta foto de archivo. AP
Fidel Castro firma autógrafos durante una visita a Berlín Oriental en 1972, en la esta foto de archivo. AP

Lo lloran, le agradecen lo que tienen y todos lo llaman con familiaridad Fidel, pero casi nadie supo en realidad cómo vivió y murió en la intimidad el padre de la Revolución cubana. El misterio y la reserva de Estado rodearon a Fidel Castro hasta el final. El viernes cuando su hermano, el mandatario Raúl Castro, anunció su muerte a los 90 años omitió cualquier detalle sobre los últimos momentos del “Comandante en Jefe”.
Si no hubo palabras, tampoco una imagen y aún menos rumores. Fidel fue cremado, según el presidente, pero sus cenizas todavía no han sido expuestas.
La multitud acongojada que acudió a la Plaza de la Revolución, en La Habana, debió conformarse con desfilar frente a un altar de flores blancas con una retrato a escala humana de un Fidel con barba negra, fusil al hombro y mochila de guerrillero.
“No sabía que no iban a estar las cenizas pero no me importa, lo importante es estar aquí”, expresó Adrián Hernández Montero, un profesor de educación física de 23 años. El miércoles iniciará una procesión por la isla que culminará el domingo con la inhumación de los restos en Santiago de Cuba (oriente). Desenvuelto, mordaz y franco en público, el padre de la Revolución puso un cerrojo en su vida privada alimentando el mito. “La vida privada, a mi juicio, no debe ser instrumento de la publicidad, ni de política”, sentenció Castro en 1992. Al líder cubano le sobreviven siete hijos de tres mujeres, y un sinnúmero de leyendas sobre amoríos y gustos. A su figura lo envolvía la “protección” de los más poderosos orishas, deidades africanas, según la experta cubana en este tipo de cultos, Natalia Bolívar. Se decía mucho sobre Fidel, pero se sabía poco con certeza. “El secreto no era propio de su naturaleza”, matiza Claudia Furiati, autora del libro Fidel Castro: la Historia me absolverá, una biografía consentida sobre el líder cubano. Al exmandatario le gustaba ser muy abierto, pero las amenazas sobre su vida lo llevaron a resguardarse, dijo a la AFP esta historiadora brasileña que durante una década investigó en Cuba la vida de Castro. Entre 1958 y 2000, Castro escapó a 634 complots, varios de ellos orquestados en EU, según Fabián Escalante, exjefe de inteligencia cubano. Generaciones de cubanos crecieron viendo a un Fidel Castro siempre enérgico en la televisión. Se calcula que el 70% de los 11.2 millones de isleños nació bajo su gobierno.