FINANCIAL TIMES
Chávez enfrenta reclamos sobre ingresos del petróleo

ANDY WEBB-VIDAL
Pocos temas dejan de provocar el interés de Hugo Chávez, el voluble presidente venezolano en “Aló, presidente”, su transmisión televisiva semanal.

El programa, que fusiona el pasatiempo trivial con el combate político de una corte medieval , presenta al señor Chávez involucrado en todo, desde cambios de gabinete y ataques al presidente de Estados Unidos George W. Bush, hasta jugando con una tortuguita, o acariciando infantes.

Sin embargo, hay un tema crucial que El Comandante Petrolero, como algunos de los seguidores más radicales del líder militarista lo llaman cariñosamente, está evitando: el petróleo.

Los administradores elegidos por Chávez de Petróleos de Venezuela, o PDVSA, están enfrentando una avalancha de preguntas sobre el paradero de miles de millones de dólares en ingresos por las exportaciones no contabilizados.

 “¿Dónde está el dinero?”, pregunta César Rincones, presidente de la comisión de control del Congreso. “Pudiéramos estar al borde de una crisis gracias a la mala administración de la industria petrolera”.

Rafael Ramírez, quien es a la vez ministro de Energía y presidente de PDVSA, dice que Venezuela está produciendo 3.25 millones de barriles de petróleo al día, siguiendo la cuota fijada por la Organización de Países Exportadores de Petróleo.

Desde que una debilitadora huelga de la administración de PDVSA redujo la producción del quinto exportador mundial de petróleo en los comienzos de 2003, el gobierno ha dicho que la producción se ha recuperado plenamente.

Sin embargo, la cifra oficial de producción de hoy contrasta con las de cualquier institución que mida los datos del mercado. De acuerdo con la OPEP, la Administración de Información de Energía y la gerencia Internacional de Energía, la producción de Venezuela en abril fue de cerca de 2.6 millones de barriles al día, y sigue bajando.

La misma producción de PDVSA ha caído en más de 60% desde que el señor Chávez llegó al poder en 1998, una tendencia que0 los analistas dicen se ha acelerado en los últimos año, debido a la pobre gerencia técnica en los pozos de petróleo y las refinerías.

En contraste, por primera vez desde que la industria petrolera de Venezuela fue nacionalizada a mediados de los años 70, la producción del sector privado está subiendo y pronto pudiera superar la de PDVSA.

Mientras que funcionarios como el señor Ramírez y el señor Chávez insisten en que los informes sobre una brecha de 650,000 b/d forman parte de una conspiración en los medios, los expertos señalan cifras que muestran un amplio déficit en las cuentas internacionales del país, como prueba de una “cobertura” oficial de un colapso en la producción.

José Guerra, jefe de investigaciones económicas del Banco Central de Venezuela hasta los inicios de este año, dice que si las cifras oficiales de producción de petróleo son correctas, dado que los precios del petróleo son conocidos, PDVSA está depositando solo cerca de 53% de sus ingresos en el banco central.

En términos nominales, la cifra es aún más dramática.

El señor Guerra calcula que durante todo 2004 y el primer trimestre de este año, datos que fueron publicados esta semana, PDVSA ha dejado de entregarle al banco central US$6,8 millardos de las exportaciones de petróleo. Por ley, PDVSA tiene que convertir sus ingresos en divisas en bolívares, la moneda nacional. 

 “Si se mira la evolución de la balanza de pagos del país, por supuesto usted tiene que preguntarse dónde está el dinero”, comentó el señor Guerra. “Está claro que no es para pagar la deuda, o pagar importaciones, y que no se está convirtiendo en bolívares. Está pasando algo muy irregular”. 

Este mes, Domingo Maza Zavala, un director del banco central, dijo que US$20.0 millones al día de los ingresos por exportaciones de petróleo no se están depositando.

Mientras que niveles de producción de petróleo más bajos explican en parte por qué las cifras de flujo de efectivo del banco central desafían la versión oficial, los economistas dicen que también hay un déficit financiero porque algún dinero se está desviando a otra parte.

Las cuentas públicas de Venezuela no se conocen por su transparencia entre los analistas de Wall Street. PDVSA dejó de presentar sus cuentas auditadas a la Comisión de Bolsa y Valores de EEUU desde 2003.

Una parte creciente de las ventas de petróleo de Venezuela también se está asignando por la vía de compañías que se conocen bien en los círculos del comercio, como Glencore, Trafigura y Arcadia.

Pero también se están vendiendo grandes volúmenes de petróleo mediante canales “traseros” oscuros y no reportados, en lugar de a través del propio departamento de comercio de PDVSA, que dirige Asdrúbal Chávez, un primo del presidente.

Este mes se ofertaron productos de PDVSA en varios sitios de subasta en el Internet. Fuentes de la industria dicen también que el petróleo de PDVSA se está ofertando a través de mecanismos como contratos paralelos.

Un informe de esta semana sugirió que corredores privados, que supuestamente actúan a nombre de PDVSA, están tratando de invertir el dinero en instrumentos ofrecidos por los bancos norteamericanos en Wall Street.

Pero los analistas también dicen que está emergiendo un aspecto del desajuste financiero, porque PDVSA, por órdenes del señor Chávez, está desviando dinero a fondos ad hoc que se están utilizando para financiar un presupuesto paralelo del gobierno.

Es probable que la situación empeore en los próximos meses, cuando el señor Chávez intenta hacer que se apruebe una legislación que fijará un techo a la cantidad de reservas que puede tener el banco central.

Con un tope establecido en US$20 millardos, como se espera, y reservas de US$28 millardos, el banco central deberá entregar US$8 millardos a un fondo nuevo.

“La cantidad de dinero que se está desviando se ampliará sensacionalmente, si esto continúa”, dijo Orlando Ochoa, un consultor económico independiente radicado en Caracas. “Chávez, en efecto, tendrá a su disposición un enorme presupuesto paralelo y no habrá controles sobre su ejecución”.

VERSION AL ESPAÑOL DE IVAN PEREZ CARRION