FINANCIAL TIMES
Corrupción desestabiliza crecimiento de Brasil

POR RAYMOND COLITT 
SAO PAULO.- Los mercados financieros de Brasil se han visto sacudidos esta semana, mientras los inversionistas han empezado a protegerse contra secuelas potenciales de escándalos por corrupción que implican al Partido de los Trabajadores (PT) del presidente Luis Ignacio Lula da Silva.

El PT está acusado de haber sobornado congresistas para lograr su apoyo. Su ex tesorero admitió haber retirado fondos de los libros a través de un publicista que tuvo varios contratos gubernamentales y de quien se sospecha haber aceptado contribuciones no registradas de la campaña de donantes privados.

Después de semanas de estabilidad relativa, las acciones brasileñas, los bonos y el real bajaron, mientras los inversionistas, principalmente extranjeros se desplazaron a posiciones más defensivas. La mañana del martes, el real había perdido 6.8% frente al dólar estadounidense en solo dos días, comerciándose a R$2.51. Se recuperó a cerca de R$2.47 ayer.

Aún así, se ha producido “un cambio en el sentir [de los inversionistas]”, sostiene Mario Mesquita, jefe económico de ABN Amor.

“Esto respalda nuestro criterio de que la tasa de cambio debería termina el año en cerca de R$2.60”.

El índice Bovespa de la bolsa de Sao Paulo había caído a una baja de 24,342 puntos la mañana del martes, 5.8% menos que el jueves de la semana anterior, solo para rebotar por encima de los 25,000 ayer temprano.

Con la crisis política lejos de haber concluido, la mayor parte de los inversionistas esperan aguas picadas en el camino. Sin embargo, también creen que los fuertes fundamentos económicos deberán aportar un piso para los precios de los activos y evitar una crisis similar a la que se produjo durante la campaña electoral de 2002.

“Económicamente, Brasil está en una senda positiva, con una inflación en descenso y fuertes cuentas externas”, dice Dany Rappaport, gerente de fondos del administrador de activos Investport en Sao Paulo. “No obstante la crisis política de estas dimensiones, estamos hablando de más de un par de días de volatilidad. Ha habido un cambio en la percepción del riesgo”.

La búsqueda de los culpables continuará moviendo el mercado en los próximos días.

Hasta ahora, varios líderes del PT han renunciado a la obtención ilegal de fondos, y un testigo clave declaró ante el Congreso esta semana que José Dirceu, el ex jefe del equipo del presidente conocía las actividades ilegales de recaudación. El señor Dirceu niega esta afirmación.

“El mercado está apreciando una aclaración moderada en el Congreso, pero no la implicación de funcionarios del gobierno”, dice Alexander Vasarhelyi, jefe monetario del banco ING, en Sao Paulo.

Christopher Garman, analista para América Latina con el Grupo Eurasia, una consultoría radicada en Nueva York, dice que el riesgo de un procedimiento legal contra el señor Lula da Silva no se ha incrementado en los últimos días. Sin embargo, admite que “la crisis no está próxima a aplacarse en un breve plazo, y lo más probable es que empeore antes de mejorar”.

Como resultado, es probable que los precios de los activos sigan bajo presión en el corto plazo.

“No veo que el mercado se recupere a los niveles de hace algunas semanas”, dice Alexandre Lintz, jefe de estrategia para Brasil en BNP Paribas. Él espera que los diferenciales de los bonos de los bonos brasileños se mantengan cerca de los 420 puntos básicos en relación con los bonos del Tesoro de EEUU durante el mes próximo.

En el mediano y largo plazo, el señor Lintz alerta que la alianza debilitada del señor Lula da Silva no aporta “garantías para la gobernabilidad”. Aún cuando el señor Lula da Silva ganara un segundo mandato, los inversionistas están empezando a preguntarse de qué manera va a gobernar.

“La reelección de Lula está empezando a verse como una mala y no una buena noticia”, dice el señor Rappaport.

VERSION AL ESPAÑOL DE IVAN PEREZ CARRION