FINANCIAL TIMES
Especuladores se retiran ante el petróleo caro

POR NEIL DENNIS Y DARRYL THOMSON
Los precios del petróleo han caído con fuerza desde que tocaron sus alturas nominales históricas hace poco más de cinco semanas, cuando cambios fundamentales en el mercado han obligado a sus participantes a reducir sus posiciones especulativas.

Primero, vinieron las noticias conflictivas sobre la demanda. Estados Unidos, el mayor consumidor de petróleo ha sido durante mucho tiempo el principal impulsor del mercado.

Los analistas y los economistas supusieron que el crecimiento masivo en la demanda en 2004 continuaría este año.

Pero en abril, en la medida que los ciudadanos de EEUU vieron dispararse los precios a alturas récord, la demanda empezó a vacilar. La semana pasada, las cifras de la Agencia Internacional de Energía (AIE) mostraron un crecimiento en la demanda de gasolina en EEUU durante el primer trimestre de 1.2%, considerablemente por debajo de la mitad del año anterior.

La AIE pronostica una desaceleración en el crecimiento de la demanda en EEUU y en China, el segundo consumidor mundial. El enorme apetito de China por el petróleo el año pasado estuvo alimentado principalmente por la necesidad de producir energía. Sin embargo, la demanda ya ha perdido velocidad este año, en la medida que disminuye su dependencia del petróleo importado y depende menos del petróleo y el diesel.

“Durante algún tiempo hemos estado argumentando que 2004 fue un año excepcional para el mercado petrolero porque el fuerte crecimiento en la demanda de EEUU y China es poco probable que se repita”, afirma Julien Seetharamdoo, economista internacional de Capital Economics.

Mientras tanto, el cuadro del suministro ha mejorado. Los inventarios de crudo están en sus puntos más altos desde 1999, y la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que suple cerca del 40% del petróleo mundial, ha prometido mantenerse bombeando cerca de su capacidad, que está al nivel más elevado de producción desde los días que siguieron la revolución en irán en 1979.

“Hay mucho crudo”, dice un comerciante, al explicar que el mercado, metido profundamente en un “contango” está sufriendo esta situación. Contango –cuando los precios del contrato principal de entrega del mes está con un descuento frente a los meses siguientes– estimula a las refinerías e instalaciones de almacenamiento a guardar crudo, lo que les permite comprar según el contrato a precio más bajo del principal para el mes y vender más alto, más avanzada la curva.

Mientras que el mercado se encontraba en su situación más usual, los fondos especulativos pudieron sacar ganancias del contrato principal del mes y aplazar sus posiciones para los contratos futuros a menor precio. Sin embargo, durante contango sufren pérdidas, porque el petróleo es difícil y costoso de guardar.

El dólar también le creó problemas a los precios de las materias primas mientras corría frente al euro y el yen, con un alza cercana a los siete meses frente al primero. Esto hace más caras las materias primas apreciadas en dólares, y estimula a los especuladores a desplazar sus fondos de estos activos. Por ejemplo, desde que tocó un pico el 11 de abril, el cobre a tres meses en la Bolsa Mercantil de Londres ha perdido 9.5%.

Los que apuestan a la subida de los precios del petróleo han estado reajustando sus posiciones. En la semana que terminó el 10 de mayo, los especuladores en el petroleo crudo no comercial redujeron sus posiciones netas a 85, de 8,403 en la semana anterior.

Las largas netas han bajado fuertemente desde que llegaron a un récord de 88,712 el 5 de abril. Ahora están en su nivel más bajo desde el 21 de diciembre de 2004.

Esto ha llevado al Nymex 18.4% más abajo, a US$47.55 el barril, desde que tocó la altura de US$58.28 el 4 de abril, mientras que el Brent ha resbalado 16.2%, hasta US$48.30 el barril, de su altura de US$57.65.

Los analistas advierten que las noticias no son del todo a la baja. Existe preocupación con una posible contracción del suministro en el cuarto trimestre, y también porque el programa nuclear de Irán todavía pese sobre el mercado.

VERSION AL ESPAÑOL DE IVAN PEREZ CARRION