FINANCIAL TIMES
Los riesgos de la eurozona

POR PHILIP COGGAN
Puede que Alemania se encamine a unas elecciones generales en el próximo otoño; los franceses y los holandeses pudieran rechazar la constitución europea; las perspectivas económicas de Italia se están deteriorando de manera alarmante. Los inversionistas están redescubriendo el riesgo político y el riesgo país en la eurozona.

Sin embargo, el riesgo no es todo tan negativo en su efecto sobre los mercados. Las acciones corrientes de Alemania subieron ayer, gracias a que la reforma económica pudiera ser más probable si el gobierno del canciller Schroder resulta derrotado por los más derechistas demócrata-cristiano.

La reciente oleada de noticias han recalcado que los destinos de las naciones de la eurozona son más diversas de lo que los inversionistas parecían creer hace dos o tres años, cuando el análisis sectorial estaba reemplazando el enfoque geográfico como la clave elegir acciones.

Los inversionistas siguen mirando el riesgo del crédito de los países europeos como algo despreciable. Crdit Suisse First Boston señala que el rango de “spreads” del crédito en los estados individuales de EEUU es de 70 puntos básicos, comparados con los solo 18 puntos para la eurozona.

En términos económicos, la preocupación mayor es Italia, que ha sufrido dos trimestres de crecimiento en descenso (una recesión técnica), donde la deuda es más de 100% del producto interno bruto, donde los costos unitarios por trabajo han subido 35% desde 1993 y donde, de acuerdo con CSFB, un quinto del PIB es vulnerable a la competencia del mercado emergente.

Sin embargo, en el corto plazo, el enfoque principal está en la ratificación de la constitución europea. Los sondeos en los Países Bajos, claramente están en contra de la constitución. Pero esto no es necesariamente fatal; en el pasado, Europa h}sencillamente hizo que los países votaran de nuevo. La mayor prueba es Francia, donde las encuestas están muy cerradas; el índice Cantor, que está preparando un libro sobre la votación, muestra un diferencial del voto negativo de 49.6% frente a 52.3%.

La reciente debilidad del euro tiene que deberle algo a las preocupaciones por el referendo, lo que indica que el rechazo pudiera estar en el precio. Stte Street señala otro indicador: en meses recientes, los flujos de acciones corrientes hacia los grandes países de nuevo acceso –la República Checa, Hungría y Polonia– han decaído fuertemente. Sin embargo, el barómetro real pudiera ser el “spread” sobre los bonos soberanos de Turquía; un “No” francés haría el acceso turco a la UE extremadamente improbable.

VERSION AL ESPAÑOL DE IVAN PEREZ CARRION