FINANCIAL TIMES
Política nuclear de EEUU sacará chispas en revisión de Tratado

DEMETRI SEVASTOPOULO
Robert McNamara, el secretario de Defensa de Estados Unidos de la era de Vietnam y estrella del documental ganador del premio Oscar “Fog of War”, regañó a EEUU recientemente por no haber cumplido sus obligaciones bajo el tratado de no-proliferación nuclear.

Al resumir sus objeciones en la edición actual de la revista Foreign Policy, escribió: “Caracterizaría la política nuclear actual de EEUU de inmoral, ilegal, militarmente innecesaria y terriblemente peligrosa”. Es probable que sus críticas resurjan en la conferencia 2005 NPT, en Nueva York, la semana próxima.

En la última conferencia, en 2000, los participantes acordaron 13 pasos hacia el desarme nuclear. Sin embargo, desde entonces muchos estados no nucleares se han preocupado más porque los cinco estados nucleares firmantes del NPT -Gran Bretaña, Rusia, Francia, China y en particular, EEUU- solo desean reducir las ambiciones nucleares de otros países.

“Mientras alegan estar protegiendo al mundo de la amenaza de la proliferación en Irak, Libia, Irán y Corea del Norte, los líderes norteamericanos no solo han abandonado las restricciones existentes del tratado, sino que han reafirmado planes para probar y desarrollar nuevas armas”, escribió el ex presidente Jimmy Carter el mes pasado.

Una preocupación es el “bunker buster” nuclear. El presidente Geroge W. Bush pidió al Congreso dinero para estudiar la factibilidad de una bomba de esa naturaleza, destinada a destruir objetivos que los regímenes “delincuentes” entierran profundamente bajo tierra. El año pasado, el Congreso rechazó un pedido similar.

Los opositores aceptan que el “bunker buster” (demoledor de refugio bajo tierra) no solo contraviene desde un punto de vista legal el NPT. Dicen, además, que es contrario a los 13 pasos que incluyen llamados a “disminuir el papel de las armas nucleares en las políticas de seguridad”.

Jean du Preez, del Instituto Monterrey de Estudios Internacionales, dice que al considerar ese tipo de armas, EEUU está poniendo en tensión el régimen del NPT, al hacer sentirse inseguros a los estados no-nucleares.

Spencer Abraham, un ex-secretario de Energía, dice que EEUU está estudiando simplemente si esa bomba sería más apropiada que las armas convencionales, También señala al Tratado de Moscú de 2002, que requiere que EEUU y Rusia reduzcan sus ojivas nucleares estratégicas en casi dos terceras partes en 2012, como prueba de que EEUU está hablando en serio sobre el desarme.

A los defensores del control de armas también les preocupa los movimientos de la administración de EEUU para iniciar estudios de “concepto y factibilidad” para reponer las reservas nucleares existentes. Un alto funcionario del gobierno dijo al Congreso este mes que la administración considera que podría desarrollar una reserva más confiable que se ajustara mejor a las amenazas futuras, pero que no requiriera pruebas nucleares.

La medida hacia la reposición de las ojivas existentes creció, en parte, del Análisis de la Postura Nuclear 2002 (2002 Nuclear Posture Review), del Pentágono, que concluyó que EEUU necesita armas con rendimientos explosivos menores, que tuvieran menos probabilidad de causar daños colaterales y que fueran más apropiadas para destruir armas biológicas y químicas.

“Genera preocupación entre otros estados sobre si EEUU está tratando de reducir los papeles de las misiones de las armas nucleares”, comenta Daryl Kimball, director ejecutivo de Armas Control Association.

Sin embargo, la administración Bush llama esto una “interpretación novedosa”, al decir que los estados nucleares consistentemente han desarrollado nuevas armas. “Hasta ahora, nunca ha habido un argumento de que un estado con armas nucleares tenga prohibido, bajo el tratado [NPT] realizar estudios de factibilidad, o investigaciones y desarrollo, producción o despliegue de nuevos tipos de armamento nuclear”, dijo al Financial Times un alto funcionario de la administración.

Los defensores del control de armas dicen que la política de EEUU es contraria a lo esencial de los 13 pasos. Steven Rademaker, asistente del secretario de Estado para control de armas, dijo recientemente que estos pasos son el producto de su época, indicando así que no serán ratificados en la conferencia de la próxima semana. Los opositores dicen que esto crea un gran problema para el NPT.

“Si un grupo de estados decide escoger qué artículos, qué partes de los acuerdos -ya sean legalmente o políticamente obligatorios- les son aplicables, ¿por qué entonces Irán no podría hacer lo mismo?”, dice el señor du Preez.

George Perkovich, de Carnegie Endowment for International Peace, dice que EEUU adoptó una posición fundamentalmente nueva sobre los armamentos nucleares. “Las ramas nucleares no son el problema; el problema son los tipos malos que tienen armas nuclears”, dice.

A la luz de la retirada de Corea del Norte del NPT y su afirmación de que cuenta con armas nucleares, y las crecientes preocupaciones sobre las ambiciones nucleares de Irán, EEUU sostiene que la conferencia NPT tiene que cambiar su enfoque.

El alto funcionario de la administración dijo que EEUU recalcará los temas sobre el cumplimiento con los compromisos de no proliferación en la conferencia. Sus puntos de vista tienen eco en lo expresado por el señor Abraham, quien dice que un reto clave para el NPT será cómo lidiar con situaciones como Corea del Norte, en la cual un país legalmente puede llegar a punto de desarrollar armas nucleares y retirarse del tratado.

Algunos observadores van más lejos, al decir que el NPT está obligando a EEUU a mantener un freno nuclear creíble, mientras permite que otros países como Corea del Norte elimine las cadenas a sus programas nucleares.

Frank Gaffney, fundador del Centro para Seguridad Política, dice que EEUU debería dejar claro que se considera a sí mismo una potencia nuclear y necesita mantener un impedimento nuclear creíble, que requiere renovar el debate sobre la necesidad de hacer pruebas nucleares.

Solo en un punto -que existen graves fisuras en el NPT- hay acuerdo de todas las partes. El señor Du Preez dice que para evitar que el NPT se convierta en un anacronismo, la conferencia de 2005 tiene que enfrentar la retirada de Corea del Norte.

“Si los estados firmantes del NPT no se pueden expresar con toda claridad sobre lo que probablemente sea uno de los sucesos más importantes en la historia del tratado -un país que se aparta del tratado y desarrolla armas nucleares-, ¿cuál es entonces el propósito de este tratado?”.

VERSION AL ESPAÑOL DE IVAN PEREZ CARRION