FINANCIAL TIMES
Preocupa regreso al “viejo demonio del proteccionismo”

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POR RAPHAEL MINDER, MARTIN ARNOLD Y JAN CIENSKI 
Poco después de conocido el resultado del referendo en Francia, Nicolás Sarkozy, líder del partido gobernante UMP y rival presidencial de Jacques Chirac, dio un discurso condimentado con referencias a la necesidad de proteger los intereses franceses.

Aunque al señor Sakozy se le conoce como uno de los políticos más “liberales”, o partidarios del libre mercado, instó a una mayor “coordinación de la política económica” para estimular el crecimiento y la creación de empleos.

También dijo que Francia “tiene que luchar contra la ´deslocalización´”, o compañías que desplazan su producción al exterior. Su discurso pareció reflejar la conciencia creciente entre los políticos franceses de responder a los temores de los electores sobre el libre comercio y el liberalismo anglosajón.

Marca Touati, jefe económico de Natexis Banques Populaires, dijo que lo comentarios del señor Sarkozy eran “preocupantes” y que “me sorprendieron un tanto”, aún cuando el tema del proteccionismo es “un viejo demonio” de la política francesa.

Si esto pudiera influir la futura política económica y comercial de la Unión Europea es más difícil de predecir. Sin embargo, los expertos de comercio están de acuerdo en que si la UE v a defender los esfuerzos por completar la ronda de conversaciones de comercio mundial de Doha, no podrá hacerlo sin el pleno respaldo de Francia, particularmente porque Francia está en el centro de la Política Agrícola Común de la UE.

Los países en desarrollo ven el acceso a los mercados para sus exportaciones agrícolas de los países ricos como un requisito previo para un exitoso acuerdo global de comercio que libere todo, desde los servicios hasta la manufactura.

Mary Robinson, la ex presidenta de Irlanda que es presidenta honoraria de Oxfam International, la organización no gubernamental, expuso la interrogante: “Con el voto de ayer y las ansiedades de Europa, ¿vamos a ver un sistema de comercio multilateral floreciente?”.

Destacó que, de manera preocupante, la campaña por el No en Francia había yuxtapuesto los temores de migración con la “nostalgia” de una era de proteccionismo económico más fuerte. “me preocupa una Europa que pudiera volverse más volcada a su interior, y una fortaleza en su manera de ver las cosas”.

Uno de los temas de comercio que los partidarios del No lograron explotar hábilmente fue un gran incremento en las importaciones de textiles chinos, después de la eliminación mundial de las cuotas en enero.

Bajo presión para proteger los trabajadores textiles de Francia, Parías encabezó las demandas a favor de medidas de emergencia para contener las exportaciones chinas, presionado suficientemente a cambio a Peter Mandelson, el comisario de comercio de la UE para establecer medidas de salvaguarda posibles contra dos categorías de textiles chinos.

Las divergencias en el resultado dentro de la eurozona también se han vuelto más aparentes en los últimos meses, cuando algunos miembros más pequeños han tenido mejores resultados ante las presiones competitivas planteadas por los productos chinos, o costos laborales más bajos en los nuevos estados miembros de la UE.

Sin embargo, la actitud de Francia en relación con otros temas de comercio ha sido más ambivalente, en particular en relación con la reforma controvertida del régimen azucarero de la UE.

Consciente de que los productores franceses pudieran beneficiarse más de la desaparición de rivales europeos más débiles, el gobierno francés no se ha unido alas filas de los países de la UE que tratan de bloquear un plan de Bruselas para reducir el subsidio de la UE al precio del azúcar.

“Los intereses a corto plazo a menudo son la clave y en verdad es demasiado temprano para situar a Francia en la primera línea del proteccionismo en Europa, solo por la retórica recientes que rodeaba al referendo”, dijo un funcionario de comercio de la UE.

Antes del referendo francés, los partidarios del No utilizaron con éxito tácticas “guerrilleras” comunes en el movimiento anti-glbalización, incluyendo el empleo agresivo del Internet y miles de manifestaciones locales para movilizar a los simpatizantes.

José Bove, el militante anti-globalización y criador de ovejas, prometió la semana pasada que el movimiento continuaría creciendo. “La gente de la izquierda está en movimiento y nada los detendrá”.

Sin embargos los que hicieron campaña por el No provinieron de contextos muy eclécticos, que podrían dificultarles construir una fuerza política cohesiva. Bruno Cavalier, economista de Credit Agricole, dijo: “Hay una gran interrogante sobre hasta qué punto la extrema izquierda podrá organizarse, ahora que el referendo terminó. No estoy seguro de que lo logren”.

VERSION AL ESPAÑOL DE IVAN PEREZ CARRION