FINANCIAL TIMES
El terremoto en Haití también quebró la burbuja burocrática

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PUERTO PRINCIPE  De forma notable, el procedimiento para llamar al primer ministro de Haití en estos días, es totalmente informal. Sólo hay que aparecer afuera de una antigua estación de policía al lado del aeropuerto de Puerto Príncipe, mostrar una tarjeta de identidad de las Naciones Unidas o mejor conocida como agencia de ayuda, y probablemente le será permitido ver a Jean-Max Bellerive durante su reunión diaria con sus ministros.

La sede oficial del gobierno es un semicírculo de sillas de jardín organizadas bajo un árbol de mango en el césped de la estación de policia, a sólo algunas yardas de distancia de muros infranqueables dispuestos en ángulo oblicuo a causa del terremoto ocurrido el 12 de enero.

Sin embargo, a pesar de las reuniones ministeriales de puertas relativamente abiertas, no hay gran interés de ver a Bellerive. Su jefe, el presidente René Preval, mientras tanto ha quedado invisible para su gente: no pasea por las áreas devastadas de su capital, no visita los vastos campos llenos de sobrevivientes sin hogar, ni aún una incursión a un hospital.

El gobierno de Haití tenía muy poco control sobre el país aun antes del terremoto; ahora, con muchos de sus ministerios en ruinas, es poco más que una sombra.

Como resultado de un desastre natural, Haití ahora ha pasado la transición de un país débil a uno que simplemente ha colapsado. Una corta caminata por el centro de la ciudad muestra cuanto el terremoto pulverizó todas las instituciones claves, por mala suerte. El parlamento, el palacio presidencial y las cortes de justicia son todos montones de tortuosas ruinas. De un golpe, el país ha perdido su directiva, su asamblea legislativa y poder judicial.

En el presente, las últimas funciones del gobierno, desde el funcionamiento de los hospitales hasta la restauración de suministros de agua y el manejo de los alimentos, rigidez en efecto están en manos de extranjeros. Esta es una situación que posiblemente dure años, proporcionando una evaluación renovada por las N.U., la cual tiene un record variado en manejar tales tareas.

Un país de 9 millones de habitantes que no es mucho  más grande que Wales. Un tercio de su población vive alrededor de Puerto Príncipe. Esto hace al país extraordinariamente vulnerable a un desastre natural centrado en la capital.

 Otros países débiles tienen la ventaja de un mayor tamaño y una población más esparcida. Cuando Afganistán experimentó un terremoto mayor en el 2002, este causó gran sufrimiento en la remota provincia de Baghlan, pero no hizo diferencia en la estabilidad del país en general. En Haití, por contraste, devastar a Puerto Príncipe es devastar la nación.

Los haitianos ordinarios ya están bastante conscientes de que el poder real ahora descansa en la misión de las N.U., la cual ha desplegado 9,000 tropas de fuerzas de paz; la plétora de agencias de ayuda y los donantes extranjeros, con E.U. al frente.

Cada mañana al amanecer, miles de personas se concentran en las puertas del aeropuerto, el centro de la ayuda, donde ellos son rebotados por alambres de púas y las tropas de las N.U. que portan rifles.

Ellos se reúnen por la simple razón de que están desesperados por empleos, y el aeropuerto, con sus agencias de ayuda extranjera, es el único lugar donde pueden encontrar. “Mi familia está viviendo en las calles”, dice Wilgems Milius, de 25 años, quien estuvo esperando por tres horas desde las 6:00 a.m. “Desde el terremoto yo tengo a mi padre, madre y hermana, viviendo en la calle. Yo necesito ayudarlos. Yo haré lo que sea. Puedo ser chofer o traductor o lo que sea”.

En el medio de la multitud, la angustia es palpable. Después que solicitan trabajo, hasta ofrecen tarjetas de presentación, y algunas personas insisten en tener sus nombres y números de teléfono celular anotados, tal vez porque esto ofrece una esperanza.

Algunos pueden ser tomados en cuenta por un día y así ayudar a descargar los vuelos que llegan con suministros de ayuda, los cuales ahora exceden las 100 llegadas cada 24 horas. Otros pueden comprensiblemente beneficiarse de los esquemas de “alimento por trabajo” implementados por el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas. Estas son las escasas esperanzas de empleo en Puerto Príncipe y están sujetas a la buena voluntad de los extranjeros.

Once días después del terremoto, una enorme cantidad de ayuda se mantiene llegando cada día, pero las prioridades del esfuerzo logístico están todavía abiertas a cuestionamiento.

Ban Ki-Moon, secretario general de las Naciones Unidas, exhortó a despachar “tiendas, tiendas y más tiendas” dos días después del desastre. Con cientos de miles de personas durmiendo en las calles, la necesidad de albergue es más que clara.

Pero Niurka Piñeiro, de la Organización Internacional para la Migración, dijo que tomaba cinco días para que llegara un avión que transportaba algunos cientos de tiendas. Hasta el momento, sólo tres vuelos han llegado, trayendo un total de 20,000 tiendas.

Esto queda muy por debajo del nivel de necesidad. “Estamos viendo una población de alrededor de un millón que necesita algún tipo de asistencia de albergue”, dice la señora Piñeiro, agregando que las lluvias anuales de Haití se inician en abril, muy cercanamente seguida por la temporada de huracanes del Caribe.

La prioridad le ha sido dada a los vuelos que traen ayuda humanitaria, bajo un sistema de expendio acordado en los últimos días con la milicia de Estados Unidos, que ahora se está implementando en el aeropuerto. A pesar de esto, las agencias de ayuda dicen que las naves que transportan los suministros  más importantes han sido desviadas a  República Dominicana.

Los controladores del aeropuerto deben hacer malabares con la demandas de competencia de traer personas o carga, suministro de alimentos o medicinas, albergue o equipos de telecomunicaciones. Algunos creen que el equilibrio está todavía mal.

El jueves pasado, a una nave que transportaba dos máquinas de diálisis renal le fue negado el permiso de aterrizaje. “Hemos perdido cinco pacientes en el centro de salud Martissant por falta de los suministros médicos que este avión transportaba”, dijo Loris de Filippi, de Médecins Sans Frontieres, la agencia de ayuda francesa. “Nunca había visto algo como esto”, en cualquier momento que salgo del quirófano veo grandes cantidades de personas pidiendo desesperadamente ser elegidos para operarlos.

En este momento hay 12 personas que necesitan amputaciones de vida o muerte en el hospital Choscal. Estuvimos forzados a comprar una sierra en el mercado para continuar las amputaciones”.

Falta  coordinación

Una vez que la ayuda ha llegado al aeropuerto en zonas de desastre la entrega es a menudo desordenada, y Haití no ha sido la excepción. Mientras algo de esta ayuda se tira desde el aire a aquellos casos que se necesite, la mayoría es distribuida a través de líderes locales.

Corrupción

En un país como Haití, donde la corrupción es endémica, el peligro de que suministros esenciales sean vendidos para ganancias personales o que sean desviados a aquellos con conexiones políticas es muy real. Esta semana, la Organización Internacional para Migración maneja el equipo de cocina, material sanitario y otros artículos vitales.

Caída  costos  de combustible ayuda ingresos  líneas aéreas  EU

 Jeremy Lemer

 New York

Continental Airlines confronta sorpresivo ingreso como resultado del cuarto trimestre, así como también  Southwest Airlines reportó su año 37 consecutivo de rentabilidad, pero ambas empresas de transporte aéreo señalan que será un lento y largo camino a la recuperación para el sector.

Las dos compañías se beneficiaron de las fuertes bajadas en los costos de los combustibles, lo que ayudó a las aerolíneas a superar la decadencia de los precios de los boletos. Continental había perdido dinero por ocho trimestres consecutivos mientras que Southwest había estado en rojo en cuatro de los pasados cinco trimestres.

Jeff Smisek, presidente y jefe ejecutivo de Continental denota que la compañía estaba viendo una ligera mejoría en el segmento del negocio del tráfico aéreo, pero advierte que el retorno de la compañía a experimentar un año entero de rentabilidad tomará tiempo. En los últimos días, la compañía matriz de American Airlines reportó un incremento similar en los viajes corporativos y los analistas creen que esto podría anunciar una mejora significativa en el rendimiento de las aerolíneas para el año que viene.

En los tres meses que finalizaron en diciembre, Continental reportó un ingreso neto de $4 millones, o $0.03 por acción, justo cuando ciertos cargos especiales han sido excluidos. Continental perdió $96 millones, o $0.84 por acción, en el cuarto trimestre del 2008.

Las ganancias cayeron por  8.3% hasta $3.2 millardos en el cuarto trimestre comparado con el mismo periodo el año pasado, pero eso fue una marcada mejoría por encima del 20% de declive que la compañía certificó en el tercer trimestre. Hunter Keay de Stifel Nicolaus dijo: “La recuperación queda incierta y el alto rendimiento de los viajantes posiblemente retornará a una tasa muy gradual, pero las comparaciones anuales, además de continuar la disciplina de la capacidad, pueden facilitar una optima recuperación en forma de “V”.

Mientras, Southwest Airlines obtuvo un ingreso neto de $74 millones, o $0.10 por acción, comparado con $61 millones, o $0.08 por acción, en el cuarto trimestre de 2008, excluyendo ciertos artículos.

VERSIÓN AL ESPAÑOL DE  ROSANNA CAPELLA