Financial times
Solo la inversión puede convertir ingresos en recuperación robusta

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Los anuncios de ingresos corporativos de la semana pasada confirmaron la buena noticia -las economías en el oeste se están verdaderamente elevando.

El pasado miércoles, Ford, Boeing y Northrop Grumman incrementaron su directriz para los ingresos del año completo. En la eurozona las recientes encuestas empresariales indican una mejora en la confianza, como también en la actividad económica de la región. Y los números del Producto Interno Bruto emitidos el jueves mostraron que la recuperación económica de Gran Bretaña cobró impulso en el segundo trimestre.

La data positiva es un alivio bienvenido después de la volatilidad y la recesión que los inversionistas han sufrido desde el inicio de la crisis financiera hace cinco años atrás. Pero, ¿señalan hacia una recuperación sostenida en los ingresos corporativos?

Un reciente reporte por parte de Standard & Poor’s, que encuestó a 2,000 compañías no financieras, indica que las grandes empresas del mundo están frenando el gasto de capital, el fundamento de un sostenido crecimiento futuro, a pesar de la mejora general en el entorno macroeconómico en occidente.

Este encontró que el promedio de gasto de capital de las compañías, ajustado por la inflación, creció un 6% el año pasado en comparación con un 8% en el 2011. Este año se espera que el gasto de capital baje por un 1.5% y el año próximo por un estimado de 5% en términos reales. Esto a pesar del hecho de que muchas compañías aparentemente tienen balances en efectivo saludables y se están beneficiando de las decadentes tasas fiscales corporativas.

En parte esta perspectiva se explica por una inversión más baja en el sector energético, a medida que se desacelera el “súper ciclo” de productos básicos globales. El sector asciende a casi la mitad de la inversión de capital en la década pasada, y, aunque el gasto de capital en Norteamérica, fomentado por el boom del gas de esquisto, que todavía se espera que sea fuerte, en otros lugares la tartamuda economía china está sofocando la demanda. Ciertamente, S&P espera que la inversión por parte de las compañías de China decaigan por un 4% este año, y un 6% el año próximo.

Para las compañías de Estados Unidos, los expertos luchan por explicar el porqué la inversión es tan baja, como señaló Robin Harding de Financial Times. Las compañías todavía están ganando terreno de los efectos de la crisis, se argumenta que la inversión se encuentra desmotivada por una nueva y excesiva regulación; los avances en la tecnología de la información hacen menos necesario invertir fuertemente; el crecimiento de ingresos es un resultado del poder de monopolio de algunas compañías, lo cual implica que ellos puedan aumentar los ingresos, pero no la inversión. Una de las explicaciones más persuasivas es también una de las más preocupantes para los inversionistas; que son el persistente enfoque de los mercados sobre los números trimestrales de ganancias, y la práctica del reconocimiento de los directores por vía de las opciones de las acciones, desmotivan la inversión a largo plazo en favor de perseguir ingresos de rentas a corto plazo.

Tristemente, la explicación para la baja inversión en la eurozona no requiere un análisis sofisticado. El porcentaje de gasto de capital global del occidente de Europa ha bajado desde un tercio en el 2003 hasta un cuarto en el 2013. El gasto de capital no ha retornado a los niveles pre-crisis, y las inciertas proyecciones de crecimiento de la región significan que, aunque la inversión se esté elevando, una creciente proporción está siendo dirigida fuera de Europa.

El mensaje para los inversionistas es claro. A menos que las compañías comiencen a poner sus manos en sus bolsillos para pagar otra cosa que no sea la deuda o la recompra de acciones, el reciente optimismo económico no se traducirá en un robusto crecimiento sostenible.

LAS CLAVES

1.  Baje el gasto
Este año se espera que el gasto de capital baje  un 1.5% y el año próximo  un estimado de 5% en términos reales. A pesar del hecho de que muchas compañías  tienen balances en efectivo sanos.
2.  Inversión baja
En parte esta perspectiva se explica por una inversión más baja en el sector energético, a medida que se desacelera el “súper ciclo” de productos básicos globales.

LA CIFRA
4
Por ciento
 espera Standard & Poor’s que la inversión por parte de las compañías de China decaigan  este año, y un 6% el año próximo.

Japón observa la más alta inflación desde 2008

El aumento anual en el índice de inflación  quedó en 0.4% en junio

Escrito por: Ben McLannahan

Tokio.
Japón ha observado su más alta tasa de inflación por aproximadamente cinco años, proporcionando un impulso para que los legisladores busquen la revocación de más de una década de deflación que mina el crecimiento.
 El aumento anual en el índice de inflación de los precios al consumidor en el país, que excluyen los alimentos frescos, quedó en 0.4% en junio, según reportó el gobierno. Esa cifra, incrementándose por cuarto mes consecutivo, fue la más alta desde noviembre de 2008.
 
 “Creemos que la situación deflacionaria se está aliviando”, dijo Yoshihide Suga, secretario en jefe del gabinete.
 
Pero los economistas denotaron que las lecturas positivas se deben mucho a los efectos del 20% de baja en el yen desde noviembre del año pasado, lo cual ha presionado en ascenso el costo del combustible y de las utilidades.
 
Sobre una base mensual el índice CPI estuvo flojo, bajando de un aumento de 0.2% el mes pasado, subrayando el desafío de sacar del estado de deflación en el que ha quedado Japón por la mayor parte de los últimos 15 años.
 
Takeshi Yamaguchi, economist de Morgan Stanley MUFG Securities en Japón, dijo: “La presión del costo, antes que el aspecto del impulso de la inflación actualmente es fuerte”.
 
Una moneda más débil ha sido parte del paquete de políticas compatibles con el crecimiento perseguidas por Shinzo Abe, primer ministro de Japón, desde la victoria electoral de su partido el pasado diciembre. Abe comenzó desencadenando un presupuesto adicional de Y10 trillones en el gasto de infraestructura, luego suscribió un pacto con el Banco de Japón (BoJ) para trabajar conjuntamente hacia un 2% de tasa de inflación.
 
Para asegurar que la política monetaria quede tan acomodaticia como sea posible, Abe instaló al blando Haruhiko Kuroda como gobernador del BoJ en abril. Luego él ofreció más detalles sobre un rango de reformas estructurales, algunas de ellas requiriendo una nueva legislación, a fines de elevar la competitividad de Japón.
Como resultado de este esfuerzo para cambiar la lenta economía propensa al declive, el crecimiento de Japón aumentó a un 4.1% anualizado durante el primer trimestre, lo más alto entre el Grupo de Siete economías.

Los analistas esperan un crecimiento este año calendario de 1.8 por ciento, a la par con Estados Unidos. Pero la última data del CPI muestra que una amplia tendencia inflacionaria todavía está por incorporarse. Los precios bajaron por más de la mitad de los artículos cubiertos en la encuesta, sobre una base mensual. 

ZOOM
Inflación empuja los cotos

La baja en el yen ha hecho esos envíos aún más costosos, manteniendo el amplio déficit comercial de Japón a pesar de la reciente recuperación en las exportaciones.

Los oficiales del BoJ aceptan que hasta el momento, la inflación ‘que empuja el costo’ ha dominado. Pero ellos argumentan que el ajuste resulta útil para fomentar las expectativas de aumentos adicionales de precio, creando un ciclo virtuoso de inversión y consumo. Ellos también están contando con que el gobierno de Abe mantenga su parte del trato que acordó con el BoJ en enero.