Fiscal especial Mueller inquieta al Presidente y a la Casa Blanca

Fiscal especial Robert Mueller

WASHINGTON. Durante los dos últimos meses, el fiscal especial independiente estadounidense Robert Mueller, designado para investigar el escándalo con Rusia, ha estado trabajando en un silencio virtual en una oficina de un edificio del gobierno en el centro de Washington.
Pero aun sin pronunciar una palabra, este exdirector del FBI, de 72 años, inquieta profundamente a los ocupantes de la Casa Blanca, y especialmente al presidente Donald Trump, a quien apunta su investigación.
Designado a mediados de mayo por el secretario de Justicia para dirigir la investigación federal sobre si los colaboradores de Trump coludieron con los intentos de Moscú para influenciar la elección presidencial de 2016, Mueller ha formado un equipo con más de doce investigadores que incluye un experto en dar la vuelta a testigos de la mafia, un especialista en lavado de dinero y uno de los fiscales con más experiencia del Tribunal Supremo. Desde mayo, han entrevistando discretamente a testigos y compilando documentos.