FJT dice empresarios ven la energía como un negocio y no como un bien público

Trajano Potentini, presidente de La Fundación Justicia y Transparencia (FJT). Fuente externa
Trajano Potentini, presidente de La Fundación Justicia y Transparencia (FJT). Fuente externa

La Fundación Justicia y Transparencia (FJT) expresó  hoy su temor de que el Pacto Eléctrico se convierta en un mero ejercicio retórico, sin solución ni propuestas para abordar con éxito los grandes problemas que aquejan el sector energético.

La  dijo que es de  preocupación el que hoy se esté propagando como un secreto a voces los supuestos acuerdos entre empresarios y Gobierno, con el propósito de dividirse el sector eléctrico como si se tratara de un gran pastel.

Trajano Potentini, presidente de Justicia y Transparencia, criticó el hecho de la limitada participación del sector social en el pacto, además de considerar que el enfoque que se tiene del sector energético, tanto los empresarios como el propio gobierno es erróneo y dañino, al concebir la electricidad como un negocio y no como un bien público, y como tal debe el estado garantizar y priorizar el interés colectivo por encima del interés particular y privado.

Potentini llamó la atención de los principales directivos del Consejo Económico y Social (CES), en la persona de su presidente Monseñor Agripino Núñez Collado, para que le den garantías al país de que el Pacto Eléctrico no será usado para legalizar los acuerdos de aposento de empresarios y políticos.

Asimismo la FJT reiteró al CES su pedido de solucionar cuanto antes el impase que se mantiene en las seis  mesas del pacto con varias organizaciones sociales y laborales, a las cuales se le ha limitado y reducido su capacidad de participar de manera plena, incluso negándoles la posibilidad de presentar propuestas y decidir con el voto sobre las mismas, todo ello luego de que miembros del empresariado y del gobierno gestionaran su exclusión bajo el alegato de que no están acreditadas legalmente, pese a que las referidas instituciones ya habían firmado actas y trabajado en comités técnicos, además de haber sido inicialmente aceptadas como instituciones válidas.