Flexibilizarían normas de activos bancos

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POR MANUEL JIMENEZ
Las autoridades monetarias y financieras están en disposición de flexibilizar, al menos, dos de las normas del Reglamento sobre Evaluación de Activos, para que las empresas en dificultades puedan reestructurar sus préstamos y los bancos negociar tasas de interés particular con sus clientes, dijo ayer el superintendente general de Bancos.

Rafael Camilo manifestó también que en lo que las autoridades no cederán, es en lo atinente a la condición de capacidad de pago que establece el reglamento para que la persona o empresa pueda ser considerada sujeto de crédito de la banca comercial local.

“En eso el Fondo (Monetario Internacional) no va a ceder y la autoridad monetaria y financiero lo va a seguir en eso”, dijo Camilo, quien recordó que el reglamento en vigencia está dando un sentido de norma internacional a la supervisión bancaria.

Destacó que el reglamento no autoriza a una empresa en dificultad a reestructurar su crédito o a los bancos a negociar tasas de interés particular con sus clientes, pero que ambas cosas podrían ser flexibilizadas por las autoridades.

Se permitiría que a esas empresas en dificultades no se les aumente la tasa de interés como establece el reglamento y que los bancos negocien tasas de interés particular, dijo.

Camilo, quien compareció a un briefing auspiciado por la Dirección de Prensa del Palacio Nacional con los periodistas acreditados a la fuente, rechazó que el nuevo reglamento sea el origen de la reducción del crédito bancario a los sectores productivos locales.

Agregó que esa reducción ha tenido su origen en la negativa de las empresas a ofrecer informaciones financieras transparentes a los bancos.

“El problema de la Asociación de Bancos con los empresarios es que, ahora, la supervisión bancaria exige a los clientes entregar información financiera transparente para ser considerado sujeto de crédito”, sostuvo.

Camilo dijo que eso significa que si una empresa gana, tiene que demostrar que gana para poder recibir préstamos y que si pierde, entonces no es sujeta para recibir crédito, “porque la capacidad de pago es lo que garantiza al depositante y al ahorrante nacional que su dinero no va a ser prestado a personas que no puedan pagar”.

Camilo, quien estuvo acompañado del portavoz gubernamental, Roberto Rodríguez Marchena y de la subdirectora de Prensa del Palacio Nacional, Annia Valdez, dijo que ese es el problema que tiene la Asociación de Bancos con sus quejas recientes de que el reglamento afecta el financiamiento a los sectores productivos nacionales.

Camilo defendió el nuevo reglamento al destacar que establece normas que son una garantía para la transparencia de las operaciones bancarias y la defensa al ahorrante.

Puso de ejemplo que si los accionistas de un banco hacen malos préstamos, ellos son los que tienen que correr el riesgo, no los ahorrantes ni los depositantes.

“Si ellos hicieron malos préstamos a una empresa que no tiene capacidad de pago, es con su capital que ellos deben garantizar ese préstamo, lo mismo que si conceden un crédito a una empresa vinculada por encima del límite que pone la supervisión bancaria”, dijo.

El superintendente de Bancos negó también que con el nuevo reglamento la banca tenga que aumentar de manera sustancial su provisión o reservas.

Destacó que con el anterior reglamento la banca tenía RD$10,703 millones en reservas, pero que con el nuevo, esa cantidad sólo ha aumentado en RD$1,200 millones adicionales.

En otro orden, Camilo dijo que una de las situaciones creadas por la Asociación de Bancos es que el nuevo reglamento limita el crédito en la República Dominicana o que es tan rígido que no permite que los clientes buenos tengan acceso al crédito.

“Eso no es así”, garantizó Camilo, destacando que desde hace tres años el crédito bancario ha venido reduciéndose en la República Dominicana y citó entre las causas, la crisis bancaria que estalló a mediados del 2003.

Explicó que a diciembre del 2002, el crédito bancario totalizaba RD$20,000 millones, pero que a diciembre del 2004, esa cantidad bajó a RD$14,000 millones.

“Eso quiere decir que sin existir el reglamento, el crédito al sector productivo se redujo en RD$6,000 millones”, aseguró el superintendente de Bancos.