Florián Féliz recibió seis balazos por atrás

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El procurador fiscal del Distrito Nacional, un procurador adjunto, el supervisor de prisiones y un  general de la Policía forman una comisión que investigará las circunstancias en que fue muerto de ocho balazos el recluso Rolando Florián Féliz, durante muchos años considerado el narcotraficante más importante en la cárcel de Najayo. Cumplía una pena de 20 años, de los que llevaba catorce encarcelado. Florián Féliz recibió impactos de ocho balas, de los que seis lo alcanzaron por atrás. Todas, excepto una, entraron y salieron. Las condiciones carcelarias del recluso eran privilegiadas.

Rolando Florián Féliz, de 43 años, quien guardaba prisión desde junio de 1996, sentenciado por narcotráfico y asesinato, protagonizó una serie de conflictos  en la justicia dominicana,  incluyendo  desafio a la autoridad de un juez en pleno tribunal, amenaza de muerte a las autoridades de Prisiones y a una periodista, provocó la cancelación de dos actores del sistema y cavó un túnel para fugarse.

Se le imputó además que, desde la cárcel,  habría continuado   operaciones de narcotráfico, y aunque se encontraba recluido en un área  de “máxima seguridad”, se le permitieron  múltiples privilegios, tales como celulares, televisión, radio y otras comodidades.

Hechos.   Florián Féliz fue apresado por casualidad, el 10 de junio de 1996, cuando se encontraba  en el vacacional Villa-Canes, en la localidad  Guayacanes, en San Pedro de Macorís, tras ser condenado en ausencia  a 20 años  de prisión  y al pago de una multa de  medio millón de pesos, por  la entonces jueza  de la Primera Cámara Penal del Distrito Nacional, Mirian Germán Brito, que lo hallío  culpable   de dirigir  un cargamento de 953 kilos de cocaína decomisado en 1994 en el buque Phoenix, en Cabo Rojo, Pedernales, proveniente de Panamá. Era entonces el mayor cargamento decomisado por las autoridades de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD). Al ser apresado, intentó  sobornar con dos millones de pesos a los agentes.

  En la ocasión era señalado  como el traficante número uno del país y el contacto principal del cártel de Cali, Colombia, en la región del Caribe. En junio de 1996, y a raíz de varias publicaciones en el desaparecido periódico El Siglo, la periodista Claudia Fernández, quien cubría la fuente judicial, fue amenazada de muerte por el narcotraficante  junto al presidente de la DNCD, contralmirante Julio César Ventura Bayonet, y el jurista Marino Vinicio Castillo. Producto de las denuncias de la  periodista, la jueza Rosa María Alba de Melo, de Barahona,  fue  cancelada de sus funciones por alegadamente recibir dinero para favorecerlo con un descargo. 

Otro hecho que acaparó la atención a escala nacional e internacional fue el plan orquestado por el narcotraficante con el objetivo de fugarse de la cárcel de Monte Plata a través de  un túnel que cavarían sus cómplices, provistos de una guía satelital.

Según datos obtenidos en publicaciones periodísticas del 14 de octubre de 1999, agentes antinarcóticos determinaron en acciones simultáneas  bautizadas “Operación Columbus”,  en 15 países del Caribe, Centro y Sudamérica, que los aliados de Florián pretendían cavar el túnel desde una casa alquilada en la  zona  hasta  la celda donde estaba recluido.  Para la labor se habría contratado a rebeldes peruanos experimentados en estos trabajos.

Antes había hecho otros intentos para fugarse. El sentenciado estaba acusado además  de introducir al país un contrabando de cocaína decomisado en el aeropuerto Punta Aguila, así como de tratar de sacar del país un contrabando en latas de salsas de tomate con destino a Estados Unidos. Además era señalado como el responsable de unos 600 kilos de cocaína decomisados durante operativos en la avenida Rómulo Betancourt, en la capital.

En total, eran once los expedientes instrumentados por la DNCD contra Florián Féliz.

Por el intento de fuga fue condenado a seis años de prisión por un consejo de guerra mixto.

Asimismo, fue condenado a 5 años de reclusión, por su presunta implicación en la planificación desde la cárcel del secuestro y asesinato de Víctor Augusto Féliz Matos, hijo del ex senador Augusto Féliz Matos.     En noviembre de 2002, el capo  desafió en plena audiencia  al entonces  juez de la Décima Sala Penal del Distrito Nacional, Darío Gómez Herrera, al negarse a  retirarse unas gafas que lucía,  alegando  que “esas gafas son mías y no me las voy a quitar”. 

Florián Féliz  fue trasladado a la cárcel de Najayo en mayo de 2005, luego de agredir con un arma blanca a un oficial de la Policía.

El agente participaba en una requisa  que efectuaba la Dirección de Prisiones en la cárcel modelo de Monte Plata, donde el capo guardaba prisión.

    En esa ocasión, Florián Féliz también amenazó de muerte al entonces director de Prisiones, general Juan Ramón de la Cruz Martínez, extensivo  a la familia del oficial.

Salir en libertad fue su  último deseo

Al parecer, el último deseo del narcotraficante Rolando Florián Féliz era obtener su libertad, y ejemplo de ello  fueron las reiteradas veces que la solicitó  por ante el juez de la Ejecución de la Pena de San Cristóbal, tras alegar que había cumplido más de la mitad de los  20 años de reclusión que se le impusieron. El titular del tribunal, Francisco Angomás se la denegó. En enero de 2007, la Corte de Apelación de San Cristóbal unificó las tres sentencias condenatorias impuestas al capo contabilizando su prisión hasta el 2015, es decir que sólo le quedarían 7 en la cárcel. En un segundo intento por obtener su libertad, Florián Féliz provocó la cancelación  de la  jueza de paz interina del municipio   Palenque, San Cristóbal, Ledis Esther Ciriaco Montilla, quien al actuar como jueza de la Ejecución de la Pena de esa jurisdicción, favoreció la libertad condicional del sentenciado. La decisión no fue leída en el tribunal porque el Ministerio Público no compareció, razón por la cual fue dejada sin efecto. Hace pocos meses volvió a intentarlo, cuando fue favorecido por  el dictamen del Ministerio Público, representado por el procurador adjunto William Lara, quien por esa decisión fue  cancelado y la petición de libertad rechazada, lo que fue recurrido en apelación. La audiencia estaba fijada  para  el  28 de junio.