Florián   había declarado   interés en ver  al Juez Ejecución de la Pena de San Cristóbal

 Una de las últimas peticiones que antes de morir hizo el condenado por narcotráfico Rolando Florián Féliz  fue ver al Juez de Ejecución de la Pena de San Cristóbal, Francisco Mejía  Angomás, aunque los miembros de la comisión investigadora no pudieron establecer sus  razones.

 La información está contenida en la cronología de los hechos descrita en el informe completo presentado por  los investigadores al Procurador General de la República, Radhamés Jiménez, sobre el suceso  ocurrido el 16 de agosto en la cárcel de Najayo.

Según se explica en el documento, durante el día Florián compartía en su celda con los reclusos Domingo Concepción  -Dimanchy-, Charles Lee -Jamaiquino- y Rafael Medina -Chichi-, quienes se encargaron de preparar diferentes platos, mientras Florián sostenía relaciones sexuales en su habitación con Dannerys Mejía y una menor, cuyo nombre se omite por razones legales.

Consumieron guinea y pescado durante el almuerzo y estaban preparando una pierna de cerdo para cenar cuando se produjo el incidente en el que fue muerto el reconocido narco.

Además, en el encuentro se consumieron cuatro botellas de whisky.

Alcoholemia.  Según la investigación, además de agresividad,  el alcohol  en el organismo de Florián le provocó dificultad para mantenerse de pie, andar y hablar. También  determinó que el arma del capitán Lino de Oca Jiménez no fue disparada, sino la del teniente coronel José Antonio Pulinario Rodríguez.

Las claves

 Confort

De acuerdo con las fotos anexas al informe, el recluso Rolando Florián Féliz tenía en su celda aire acondicionado, televisor plasma, pinturas de autores destacados, muebles en piel, una cocina equipada con nevera, microondas, lavadora, utensilios de cocina, una despensa surtida de productos diversos, un librero con enciclopedias,  diplomas y otros detalles.

 Informe completo

Para conocer todos los detalles que contiene el informe completo rendido por la comisión,  incluyendo todas las fotografías y gráficos, acceder a www.hoy.com.do.Sección Documentos.

Fray Richardson

El coordinador de la Pastoral Penitenciaria, Fray Arístides Jiménez Richardson, afirmó ayer que las estructuras económicas del crimen organizado a lo interno de las cárceles y  sus  cómplices, han impedido que la cárcel de Najayo-Hombres forme parte del nuevo modelo penitenciario, en el que no se permite ningún tipo de privilegio y, por tanto, no ocurren muertes como la del recluso Rolando Florián Féliz. Consideró que, debido a la fortaleza de esas estructuras negativas, el presidente  Leonel Fernández, a su llegada, debería decretar el paso definitivo de ese recinto al nuevo modelo, en respuesta a los ‘poderes’ que protegen a  Najayo-Hombres  como está.

“No es sólo el tema económico, ya la Procuraduría estaría en Najayo,  son los intereses en contra”, dijo. De acuerdo con el religioso, las cárceles  Najayo-Hombres, La Victoria y el 15 de Azua conforman una “trilogía del mal” en la que impera toda una estructura de  corrupción que abarca custodias y personal de todo tipo “y quien se opone a esa situación corre el riesgo de ser eliminado físicamente”, aseguró. Dijo que esas ‘mecas’ del crimen extienden sus tentáculos  desde dentro  hacia afuera, afectando a ciudadanos honrados. 

 Dijo que las circunstancias que rodearon la muerte  de Florián dejaron  al descubierto la corrupción de esas cárceles,  donde impera la depravación y la capacidad de conducción de crímenes. Indicó que en los centros nuevos no hay internos ingiriendo whisky, comiendo gourmet con  chefs particulares,  ni  prostitución.