FMI: candidato ideal para el 2008

JOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ ROJAS
Las injerencias en la vida política, económica y social del Fondo Monetario Internacional (FMI) en la República Dominicana, han sido y son de tal magnitud, que los ciudadanos agradecidos de nuestro país debemos plantearnos seriamente la posibilidad de solicitarle a este gendarme fiscal internacional, que nos preste uno de sus “facultos” -que son numerosos y muy capacitados- para presentarlo como el candidato idóneo en las elecciones presidenciales del año 2008 y así, esta humilde y sufrida república bananera, podrá contar con un genio financiero que la saque del abismo económico en la cual la han sumido los diferentes gobiernos de turno, guiados por las “doctas y saludables” medidas del mismísimo F.M.I.

Estas recetas, que generosamente y gratuitamente nos han dosificado, hasta ahora y salvo prueba en contrario, en lugar de favorecernos como debió haber sido su intención, nos han colocado al borde del despeñadero.

En nuestra ingenuidad, creíamos que éramos una República libre, soberana e independiente como lo soñara nuestro patricio Juan Pablo Duarte, pero nos hemos equivocado. Veamos. Si bien es cierto que el vocablo soberanía ha sufrido cambios conceptuales, sobre todo desde que se inició el proceso de globalización, no es menos cierto, que el mismo depende de quién lo ejerce. Si es un país del primer mundo, no permitirá intromisión en sus asuntos internos. Por eso, los países propiciadores de la globalización (Grupo de los 8), que son los creadores, financieros y directores de los organismos internacionales reguladores, manejan a su discreción los llamados países tercermundistas o emergentes y les ponen una camisa de fuerza cada vez que ellos presienten que sus intereses se ven amenazados por el incumplimiento de éstos.

La semana pasada, los representantes del F.M.I. le impusieron a nuestro país una reforma fiscal, la cual fue enunciada por el señor Presidente de la República en su alocución del martes, la cual, no sólo le restará popularidad, sino que tendrá implicaciones directas sobre su partido a la hora de las votaciones en las elecciones de 2008. Sugerir que se aumente el ITBIS y que se amplíe su base para incluir productos de primera necesidad tiene un costo político que de seguro no lo sufrirán los magnates del F.M.I. a quienes les importa un comino la política local.

El jefe de la misión que actualmente fiscaliza las actividades económicas en el país, señor Eric Offerdal, en un eufemismo que podríamos calificar de lírico declaró que “ el interés del organismo es ayudar a reducir la vulnerabilidad del país y el nivel de la deuda pública”. Proclamó además, que el presidente Fernández pronunció un buen discurso porque las medidas anunciadas por él, responden a las exigencias de la situación económica del país y están en la misma línea de las recomendaciones del F.M.I. De lo anterior se infiere que el señor Offerdal parece que llegó a otro país que no es el nuestro, ya que no tuvo, o no le interesó leer los diferentes comunicados que más de cuarenta organizaciones de productores se han manifestado contra lo que denominan el “paquetazo fiscal”. Este discurso del Presidente, pronunciado en un tono muy distinto a la grandilocuencia que nos tenía acostumbrado, refleja el trauma que le ha causado tener que apurar la cicuta, no obstante su gobernador del Banco Central afirmar con orgullo que el país había tenido un crecimiento mayor de un 11% y que las reservas monetarias estaban garantizadas debido a la estabilización macroeconómica. Es por eso que se afirma, no sólo que nuestro país es especial, sino que está lleno de contrastes. Un funcionario dice una cosa y otro, de la misma parcela política y hasta con un rango elevado en el tren administrativo lo contradice, sin que haya alguien que controle estos impulsos contraproducentes.

El F.M.I. sugiere la creación de nuevas medidas impositivas y las enumera. Sin embargo, en los recortes de gastos del tren administrativo expresa su decisión en sentido general. Creemos que debió aterrizar y sugerir que se le ponga coto a la propaganda gubernamental que con “es pa’lante que vamos” se dilapidan más de 3,000 millones. Que funcionarios no tengan tarjetas de crédito “complacientes” en donde en una tardecita de tragos y picaderas, oído por nosotros, un “gurú” dilapidó unos setenta y cinco mil pesos, por supuesto, no de su peculio. Tampoco evaluó los gastos de los viajes del Presidente y su comitiva, en donde por ejemplo, en el viaje a Londres se llevaron más de treinta personas para nada, ya que apenas el señor Presidente, la primera Dama y el Embajador pasaron a la audiencia con S. M. Isabel II, el resto de la comitiva se quedó como dicen por ahí “con el moño hecho”. Y qué decir del exceso en el personal del Servicio Exterior. Entre New York y Miami hay más de cuarenta vicecónsules y una serie de parásitos nombrados en el exterior pero viviendo y cobrando en el país. Si la compra de 1,500 “jeepetas” en estos dos años de gobierno no son gastos superfluos, como dicen vulgarmente, que me registren.

No cabe dudas que debemos todos apretarnos el cinturón, pero como dicen los mexicanos “parejos”. No se puede acogotar a unos y premiar a otros. Es por eso, que la fecha tope del 15 de diciembre para que el Congreso apruebe la rectificación fiscal, pondrá a prueba si estos legisladores responden a las comunidades que los eligieron y les piden “no más impuestos”, o al partido con su insaciable sed impositiva. Para terminar, creemos que el binomio Eric Offerdal y Christina Malberg, ambos del F.M.I. para el 2008 sería una fórmula ganadora, siempre y cuando sean demócratas, porque de ser republicanos, correrían el riesgo de perder. Cacique Guacanabo ¡cuánto te echamos de menos!.