Forman gobierno Irak

BAGDAD (AFP).- El primer ministro designado de Irak, Ibrahim al Jaafari, anunció el miércoles en Bagdad que había terminado la formación de su gobierno, tras veinte días de negociaciones, mientras al mismo tiempo una diputada era asesinada por hombres armados en la puerta de su casa.

“He trabajado noche y día para formar el gobierno que será un gabinete de acción, que refleje la diversidad étnica y religiosa de la sociedad iraquí”, declaró Jaafari, jefe del partido chiíta Dawa, nombrado primer ministro el 7 de abril.

Este miércoles, igualmente, una diputada iraquí, Lamiya Abed Khaduri, fue asesinada por hombres armados en la puerta de su casa en Bagdad, anunció una fuente del ministerio del Interior, en lo que es el primer asesinato de un miembro del Parlamento electo el 30 de enero.

“Hombres armados golpearon a la puerta de la diputada y cuando les abrió, la mataron”, declaró esta fuente del ministerio, precisando que el ataque fue a las 15H30 (11H30 GMT) en el barrio Bonuk, al este de Bagdad.

Los atacantes lograron darse a la fuga, agregó la fuente.

Khaduri era la miembro número 30 de la lista iraquí del primer ministro saliente Iyad Alaui, que logró ubicar 40 diputados en la Asamblea Nacional.

Jaafari, cuya lista de la Alianza Iraquí Unificada (AUI) es sostenida por el clero chiíta y puede contar con 134 diputados en el Parlamento (de 275), no reveló la composición del gabinete, que contará con 32 miembros, entre ellos siete mujeres.

“Esta lista se presentará al Consejo Presidencial, que a su vez la presentará al Parlamento”, explicó, asegurando no obstante que había recibido la aprobación del presidente, el kurdo Jalal Talabani.

Negociaciones de último minuto habían retardado de nuevo el anuncio de la composición del gobierno iraquí, que teóricamente debía ser anunciado el jueves, tres meses después de las elecciones generales, en momentos en que la violencia continúa en el país.

Estos retardos fueron atribuidos por los responsables políticos al primer ministro saliente, Iyad Alaui, y a los sunitas partidarios del vicepresidente Ghazi al-Yauar.

Desde hacía varios días el gobierno estadounidense había presionado a los grupos políticos iraquíes.

“Todo el mundo cree que el pueblo iraquí merece un gobierno, más aún porque se arriesgó al ir a votar”, declaró el lunes la secretaria de Estado, Condoleezza Rice.

“Los iraquíes no lograrán (derrotar a los insurgentes) sólo con medios militares sino con avances en el ámbito político y demostrando al pueblo iraquí lo que está en juego en ese país”, declaró por su parte el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld.

La violencia seguía golpeando a Irak. En horas de la mañana un general del ministerio del Interior fue gravemente herido en un atentado en Bagdad que costó la vida a dos de sus guardaespaldas y dejó herido a un civil, según fuentes de seguridad.

Dos soldados y un civil iraquíes murieron en distintos ataques y se evitó un atentado suicida contra una estación térmica al sur de Bagdad, según fuentes de seguridad.

Además, el ultimátum que dieron los secuestradores de tres periodistas rumanos a Bucarest para que retire sus tropas de Irak, amenazando con matar a los rehenes, expiró el miércoles a las 13H00 GMT.

El gobierno anunció una recompensa de un millón de dólares por el ex responsable del partido Baas Abdel Baqi Abdel Karim Saadun, por su implicación en la represión del levantamiento chiíta de 1991 y en la actual violencia.