Fortalece tus defensas

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Aunque su misión es defendernos del ataque de microorganismos infecciosos, hay ocasiones en que el sistema inmunológico se debilita y pierde la “batalla”, lo que generalmente ocurre al seguir dieta deficiente en nutrientes, no practicar ejercicio, padecer estrés y tener edad avanzada.

El sistema de defensas que protege a nuestro organismo de las agresiones externas funciona como especie de lupa que circula por todo el cuerpo para reconocer elementos extraños (también llamados antígenos) y reaccionar contra ellos; éstos incluyen virus, bacterias, hongos, órganos y tejidos transplantados de otro individuo o tumores.

Los órganos en donde se aloja el sistema inmunológico se denominan linfoides, e incluyen las siguientes estructuras:Adenoides. Glándulas localizadas en la parte posterior de la nariz; Amígdalas. Masas ovaladas que se encuentran en la parte posterior de la faringe. Apéndice. Tubo pequeño unido al intestino grueso. Bazo. Órgano del tamaño del puño situado en la cavidad abdominal; Médula ósea. Tejido graso y blando localizado en cavidades óseas; Nódulos linfáticos. Elementos pequeños en forma de fríjol que se encuentran en todo el cuerpo y se conectan a través de los vasos linfáticos; Placa de Peyer. Tejido ubicado en el intestino delgado; Timo. Son dos lóbulos que se unen por delante de la tráquea y detrás del esternón; Vasos linfáticos. Red de canales ubicada en todo el cuerpo que transporta linfocitos; Vasos sanguíneos. Arterias, venas y capilares por donde fluye la sangre.

Cabe destacar que los glóbulos blancos (células sanguíneas) juegan importante papel en la defensa del organismo, ya que se encargan de protegerlo contra los diferentes tipos de microbios, por ello, cuando se presenta alguna infección aumentan su número para mejorar las defensas. Especialmente en personas de edad avanzada, mala alimentación, falta de ejercicio, fumar, consumir bebidas alcohólicas y estrés son factores que propician debilitamiento del organismo y ocasionan que el sistema inmunológico no reaccione ante las agresiones externas, lo que deriva en frecuentes e intensas enfermedades infecciosas. Por lo anterior, es muy importante cuidar los siguientes aspectos: Alimentación, los carbohidratos, el ejercicio, una buena provisión de vitaminas y minerales, que se conseguirá obviamente con una alimentación equilibrada. Es importante además que tomes muchos líquidos para que puedas eliminar adecuadamente toxinas y desechos que luego pueden afectar tu salud.

La clave

Tener una alimentación equilibrada, correcta ingesta de líquidos y agua, además de ejercicio.

Muchas personas creer que comer bien es comer mucho y no es así; comer en forma adecuadas saber combinar correctamente los grupos de alimentos e ingerirlos en cantidades pequeñas.

Es como si siguieras la regla para una embarazada bien nutrida: seis comidas pequeñas, bien equilibradas y mucho agua.