Fragilidad forestal

La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos premió recientemente un documental sobre medioambiente en el que participó como productor el ex vicepresidente Al Gore, figura número uno en la lucha por la preservación de los recursos naturales tanto en Norteamérica como en el resto del mundo.

En una parte de este trabajo fílmico aparecen imágenes tomadas desde el espacio que muestran la aguda diferencia entre el aspecto de Haití,  con su tierra  diezmada y árida, y el territorio dominicano todavía verde y fértil en los límites fronterizos.

¿Hasta cuándo el humus y la clorofila de las plantas seguirán dando mejor aspecto a las lomas y llanos situados al Este de esa franja limítrofe respecto del país vecino que ha estado bajo intenso proceso de desertización?

En esa extensa zona dominicana persisten factores que mueven al pesimismo y obligan a formular un llamado a la aplicación rápida de programas que detengan la deforestación, promuevan la siembra masiva de árboles, controlen el conuquismo nómada,   fomenten el desarrollo sostenible y la explotación agrícola moderna.

En la zona rural haitiana de la cercanía, la leña y el carbón son las únicas fuentes energéticas para cocer alimentos y República Dominicana, en virtud de la porosidad del límite geográfico, es el proveedor por excelencia de madera para generar estos combustibles.

– II –

Un tráfico furtivo, que incluye la vía marítima en pequeñas y rudimentarias embarcaciones, se lleva día a día hacia Haití  el producto de hornos carboníferos que funcionan a base de la vegetación dominicana y la disminuyen.

Mientras  la vigilancia y cuidado de la frontera siguen estando a cargo -como reafirmó recientemente un reportaje de este diario-  de un personal militar que subsiste en precariedad, que además parece insuficiente, incompetente y disperso.

Un diagnóstico de la región realizado por el Consejo Nacional de Fronteras pone la tapa al pomo pues indica  que las provincias contiguas a Haití sobreviven con una agricultura tradicional y rudimentaria, y su economía se caracteriza por una baja contribución al Producto Bruto Interno.

El uso inadecuado y empobrecedor de los recursos naturales podría conducir a una despoblación  progresiva  de terrenos limítrofes que quedarían como campo abierto a una haitianización  más severa de esa parte de la República.

Los haitianos, por siglos, han sabido deforestar lo que les pertenecía y harían lo mismo, o peor,  de este lado.