Francia insiste les devuelvan el dinero por Brexit

Francia ha insistido en que el Reino Unido pague factura.

Francia ha insistido en que el Reino Unido pague una factura de hasta 100.000 millones de euros (US$115.000 millones) por el Brexit, lo que pone de relieve los obstáculos para un avance significativo en las negociaciones hacia una nueva relación con la Unión Europea.
En una audiencia del Parlamento francés en París el miércoles por la noche, el ministro francés de Finanzas, Bruno Le Maire, adoptó una línea dura sobre lo que la UE cree que el Reino Unido debe al bloque en términos de responsabilidades y obligaciones.

Para subrayar su postura, Le Maire evocó el espíritu de la ex primera ministra, la difunta Margaret Thatcher, cuando ésta consiguió un reembolso de los pagos del Reino Unido al presupuesto central de la UE, alegando que el Reino Unido estaba perdiendo a pesar de ser uno de los mayores contribuyentes.

“Diré lo que Margaret Thatcher solía decir: Queremos que nos devuelvan el dinero”, dijo Le Maire, citando una cifra de 100.000 millones de euros, que se encuentra entre las cantidades más altas que se han sugerido.
“Siempre podemos debatir la cantidad, pero el hecho de que el Reino Unido debe pagar lo que debe al presupuesto de la Unión Europea es un requisito no negociable al inicio de las conversaciones”.

El secretario del Brexit, David Davis, regresó a Bruselas el miércoles por la noche y, junto con su homólogo de la UE, Michel Barnier, almorzarán juntos y presidirán una reunión de negociadores que han pasado los últimos tres días hablando de temas tales como las obligaciones económicas del Reino Unido y los derechos de los ciudadanos europeos en el país.

Obstáculos. La “factura del Brexit” ha resultado ser el mayor obstáculo, y las dos partes mantienen posturas muy diferentes sobre cómo deben calcularse las obligaciones.
El Reino Unido ha reconocido que tendrá que hacer frente a pagos cuando se retire del bloque en marzo de 2019, pero no ha ido mucho más lejos.

Los responsables británicos han pasado gran parte de la semana interrogando a los negociadores de la UE sobre las partes en las que ellos creen que el Reino Unido tiene responsabilidad.
Por su parte, el Reino Unido no se comprometerá a una cifra hasta mucho más adelante en el proceso. Los negociadores nunca esperaron grandes avances durante la primera semana de conversaciones, pero la presión aumentará cuando regresen para las sesiones previstas a finales de agosto, y en septiembre y octubre, antes de que se les pida a los líderes de la UE que evalúen si ha habido “progreso suficiente” en la cumbre del 19 al 20 de octubre.
Esto permitiría comenzar las conversaciones sobre una futura relación comercial y un posible período de transición.