Francia pide EU divulgue datos sobre drogas Haití

PUERTO PRINCIPE (AFP).- Es tiempo de que Estados Unidos haga públicos sus informes sobre los negocios con drogas en Haití, estima el embajador de Francia en Haití, Thierry Burkard, para quien está excluido cualquier diálogo con el ex presidente Jean Bertrand Aristide.

   “En el ámbito de la droga, esperamos mucho de un país amigo, Estados Unidos, que tiene muchos datos sobre el tema. Es tiempo de que los divulguen”, dijo en una entrevista difundida el lunes de noche por Radio 2000.

   Desde la caída de Aristide en febrero, Estados Unidos multiplica las investigaciones sobre presunto tráfico de drogas que involucra a altos funcionarios, cinco de los cuales fueron detenidos en Florida a la espera de inculpaciones o condenas.

   Los responsables estadounidenses se niegan a decir si Aristide es uno de los investigados, como sugirió un diario de Miami.

   “Le dijimos a Estados Unidos que el horizonte estaba despejado después de la elección presidencial (…). Es tiempo de volver a examinar de manera rápida, concreta, eficaz los temas de la droga en Haití y otros temas que estarían en conocimiento de las autoridades estadounidenses”, agregó el embajdor francés.

   El diplomático estimó que los narcotraficantes estaban interesados en que “la violencia se mantenga en el país, porque necesitan un Estado que no sea de derecho para realizar su tráfico”.

   Thierry Burkard señaló asimismo que, incluso exiliado en Sudáfrica, Jean Bertrand Aristide conservaba “una capacidad de hacer daño” y que había que evitar que se transformara “en capacidad política”. Excluyó cualquier diálogo con el ex presidente.

MÁS AYUDA PARA HAITÍ

Brasil y Canadá acordaron ayer enviar en breve a Haití una misión técnica en salud pública, a la vez que ratificaron la urgencia por liberar dineros prometidos por la comunidad internacional para ayudar a la empobrecida nación caribeña.

   “Lo que queremos hacer es determinar sus necesidades y después unirnos (en) proyectos de salud, de infraestructura para ofrecer a la población de Haití una vida mejor””, dijo el primer ministro de Canadá, Paul Martin.

   “No hay quizá un símbolo más gráfico de la cooperación entre nuestros dos países… (que) Haití, un país devastado por la naturaleza… devastado por disputas internas””, agregó Martin, quien culminó el martes una visita de dos días a Brasil.

   “Vamos a enviar próximamente una misión conjunta de cooperación técnica en materia de salud pública y examinaremos otras áreas de colaboración conjunta en Haití””, dijo a su vez el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva.

   Ambos dirigentes, en breves discursos ante la prensa tras su encuentro en la cancillería brasileña, firmaron una declaración conjunta de tres páginas que, entre otros asuntos, anuncia tanto el envío de la misión de salud a Haití como destaca “la urgencia del apoyo de la comunidad internacional… en la liberación de los recursos anunciados en la Conferencia de Donantes”” para el país caribeño, una reunión celebrada en Washington en julio.

   En la conferencia de Washington se prometieron –por parte del Banco Mundial, la Unión Europea, entre otros– desembolsos de unos 1.000 millones de dólares para ayudar a Haití, pero Brasil afirma que hasta ahora ni un solo centavo ha llegado a Puerto Príncipe.

   No se indicó cuándo partiría la misión brasileño-canadiense de salud a Haití, donde Brasil envió en mayo 1.200 militares y comanda una fuerza multinacional de paz de las Naciones Unidas.

   En esa fuerza participan también militares de Chile, policías canadienses y de otros 45 países.

   Los dos gobiernos acordaron también, según el texto de la declaración conjunta, buscar rápidamente una solución para una vieja disputa comercial entre Bombardier, de Canadá, y la Empresa Brasileña de Aeronáutica (EMBRAER), dos compañías que están entre las cuatro más grandes fabricantes de aviones en el mundo.

   “Hemos confirmado nuestra determinación de encontrar un acuerdo en la disputa de Embraer y Bombardier””, dijo Martin al referirse en su discurso a las dos empresas, que se señalan mutuamente de recibir subsidios ilegales de sus gobiernos.