Francia y Rusia coordinan bombardeos extremistas

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PARÍS
Agencias
Francia y Rusia, golpeados por sangrientos atentados yihadistas, anunciaron el inicio de una cooperación inédita en la lucha contra el grupo Estado Islámico en Siria, cuyo bastión, Raqa, volvieron a bombardear este martes.

Paralelamente, los investigadores franceses seguían tratando de establecer con precisión la manera como se desarrollaron los atentados que dejaron al menos 129 muertos y 352 heridos el viernes por la noche en París, y de establecer el número exacto de personas que participaron en ellos.

Raqa fue bombardeada el martes de madrugada por la aviación francesa, por segunda vez en 24 horas, Poco después, Rusia llevó a cabo bombardeos con misiles de crucero y bombarderos estratégicos. Los presidentes François Hollande y Vladimir Putin hablaron luego por teléfono sobre la “coordinación” de sus esfuerzos, indicó la presidencia francesa. El Kremlin precisó que ambos son favorables a “una coordinación más estrecha” entre sus servicios secretos sobre Siria.

Pedido a la Unión Europea.- Por otro lado, Francia hizo una petición sin precedentes el martes a pedir a sus socios de la Unión Europea que apoyen sus operaciones militares contra el grupo Estado Islámico, al tiempo que realizaba nuevos ataques aéreos contra el bastión sirio de los milicianos.

Francia acudió a un artículo nunca utilizado del Tratado de Lisboa, que obliga a los 28 miembros de la UE a prestar “ayuda y asistencia por todos los medios a su alcance” a un estado miembro que sea “víctima de una agresión armada en su territorio”.

El grupo Estado Islámico se atribuyó los ataques del viernes a París en donde murieron por lo menos 129 personas y más de 350 resultaron heridas.

Los socios europeos podrían ayudar “participando en las operaciones de Francia en Siria o Irak o compartiendo la carga de prestar apoyo a Francia en otras operaciones”, indicó el ministro galo de Defensa, Jean-Yves Le Drian.

Partido suspendido. El partido de fútbol amistoso entre Alemania y Holanda, presentado como un “símbolo de la libertad” después de los ataques a París del viernes, se suspendió este martes en Hanóver debido a la amenaza de un atentado, sin que la policía hallara explosivos.